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Este domingo, la historia de Atacama recuerda a José Joaquín Vallejo, “Jotabeche”

Este domingo se conmemoran 162 años del fallecimiento de José Joaquín Vallejo, “Jotabeche”, considerado como como uno de los copiapinos que más aportaron en el campo intelectual, de la política y demás en el ámbito periodístico de su época. 

Nacido en Copiapó, en 1811, en una familia de escasos recursos donde su padre fue de oficio platero, Ramón Vallejo, y su madre, Petronila Borkoski Pérez.  Vallejo siguió estudios en La Serena y Santiago y ejerció como secretario de la Intendencia de Maule. Fue en Santiago en 1840, donde comenzó a colaborar en el diario “Guerra a la Tiranía”, donde propinó fuertes golpes a sus adversarios políticos.

Distintos documentos mencionan  a Vallejo por su periodística y creativa en medio del clima intelectual que dio vida al movimiento literario de 1842, desarrollando en sus escritos una “observación profunda y fina del lado ridículo de los hombres y las cosas, sazonado todo ello con un estilo llano, fluido, original e instintivamente correcto”, según expresó Alberto Edwards.

Sus textos, llenos de humor e ironía, no solo fueron una poderosa arma para las polémicas políticas y literarias en las que se embarcó -como la que protagonizó con Domingo Faustino Sarmiento cuando este vivía en Chile-, sino que también atraparon gran parte de lo esencial de su época, como lo muestran sus numerosos artículos de costumbres, publicados en diarios como El Mercurio de Valparaíso, El Semanario de Santiago o El Copiapino, periódico que fundó el mismo Vallejo en su ciudad natal, el año 1845, según lo indica el sitio web Memoria Chilena.

En 1849 asumió como regidor de Copiapó, cargo que abandonó tempranamente para presentarse -y resultar elegido- como diputado por Huasco. Tres años más tarde fue elegido nuevamente diputado, esta vez en representación de Cauquenes. En 1852 fue nombrado Encargado de Negocios de Chile en Bolivia.

Pero lo que más se destaca en el legado de José Joaquín Vallejo está en su escritura y en el valor literario de su obra, que permitió abrir el camino a la escritura costumbrista.

En la ciudad de Copiapó, como homenaje, la Biblioteca Pública tiene su nombre, también una de las calles del centro, y una de las Poblaciones tradicionales lleva el nombre de su pseudónimo “Jotabeche”.

Puede revisar más datos aquí.

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