“Un sistema más protegido frente a fenómenos naturales, vandalismo o accidentes es un sistema más confiable y más eficiente. Es una inversión en seguridad energética, en resiliencia urbana, en calidad de vida y en desarrollo sostenible”.
Con el objeto de evitar que el robo de cables afecte a la región de Atacama y el diario vivir de sus habitantes, la senadora Yasna Provoste, integrante de la comisión de Energía, acordó junto a la comisión de Energía tramitar proyecto que establece la obligatoriedad de soterrar los cables de redes eléctricas y de telecomunicaciones.
En esa línea, la senadora Provoste señaló que la iniciativa busca responder a un problema estructural que afecta de manera cotidiana la seguridad, la calidad de vida y la resiliencia de nuestras ciudades y localidades rurales.
Asimismo, la representante de Atacama explicó que, durante décadas, el desarrollo de las redes eléctricas y de telecomunicaciones se realizó mayoritariamente de forma aérea. Si bien ello permitió ampliar con rapidez la
cobertura de servicios, hoy enfrentamos las consecuencias de un modelo que se ha vuelto insostenible: robo de cables, contaminación visual, cables en desuso que nunca fueron retirados, mayor exposición a eventos climáticos extremos, riesgos de accidentes, interrupciones prolongadas del suministro eléctrico y de las telecomunicaciones, y un impacto negativo en el entorno urbano, ambiental y patrimonial.
“Los eventos climáticos de los últimos años han dejado en evidencia esta fragilidad. Vientos, lluvias intensas y temporales han provocado la caída de postes y líneas, generando extensos cortes de suministro que afectan a hogares, centros de salud, establecimientos educacionales y actividades productivas. A ello se suman los robos de cables, que han significado millonarias pérdidas económicas para las empresas distribuidoras y, sobre todo, un perjuicio directo para cientos de miles de usuarios”, enfatizó Yasna Provoste.
De esta manera, la mocionante aclaró que este proyecto parte de una constatación simple pero relevante: las redes aéreas son hoy uno de los principales puntos críticos del sistema eléctrico y de telecomunicaciones, y su mantención perpetúa un riesgo que el país ya no puede seguir asumiendo.
“El soterramiento, en cambio, es una solución estructural que, aunque implica una mayor inversión inicial, reduce significativamente los costos de mantenimiento, las fallas por causas externas, los accidentes y las interrupciones del servicio en el largo plazo”, detalló Provoste.




