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Seguro de longevidad toma fuerza: La idea que podría ser clave para destrabar la reforma previsional

Estancada y con un difuso horizonte está la reforma de pensiones que quiere sacar adelante el Gobierno. El Ejecutivo continúa negociando para lograr consensos con la oposición, tras aplazar las anunciadas indicaciones y con posturas todavía lejanas.

Es que ni en la UDI, RN, ni en Evópoli hay disponibilidad para una reforma previsional que destine parte de las cotizaciones a un fondo común solidario, como aspira el Ejecutivo, cuya última propuesta fue dividir el 6% de cotización extra que se pretende implementar en 4% a ahorro colectivo y 2% a capitalización individual.

Sin embargo, los partidos de Chile Vamos consideran que el camino para mejorar las pensiones es destinar toda la cotización adicional del 6% directamente a cuentas de ahorro individual.

Ahora bien, una idea que coquetea con Chile Vamos y es impulsada por las fuerzas de centro es concretar un seguro de longevidad como una manera de hacer solidaridad con los fondos de pensiones, algo que también fue planteado por RN y es visto con buenos ojos en Evópoli.

Es que Demócratas dio a conocer recientemente su propuesta , en la que -entre otras cosas- plantea elevar la cotización con cargo al empleador en 6 puntos porcentuales, de forma gradual en un horizonte de entre 8 y 10 años, de los cuales 4,2% iría a cuentas de ahorro individual, y los fondos acumulados en este componente financien las pensiones de hombres y mujeres -por igual- hasta los 85 años, disminuyendo así, la expectativa de vida incorporada en las tablas de mortalidad.

De esta manera, el 1,8% restante del aporte del empleador estaría destinado a financiar la pensión de sobrevida con cargo a un seguro de longevidad. Una idea que, en todo caso, no convence al Ejecutivo, desde donde cuestionan la supuesta regresividad de la medida, junto con exponer dudas a su viabilidad financiera.

Con todo, el seguro de longevidad aparece como una de las llaves para destrabar la esperada reforma al sistema de pensiones en Chile. Pero ¿en qué consiste?

Según explicó Javier Mella, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes, y doctor en Finanzas, el seguro de longevidad es un seguro que financia las pensiones de las personas que vivan sobre una edad determinada.

En ese sentido, explicó que “se financia con recursos provenientes de los fondos de pensiones. Con esto, en teoría mejoran las pensiones dado que los fondos acumulados en las AFP solo necesitan financiar hasta esa edad determinada”, para que luego comience a aplicar el seguro.

Sin embargo, planteó que “la complejidad viene en los detalles”, considerando que se deben buscar fórmulas para financiar el seguro, además de fijar dicha edad máxima. “El efecto es muy distinto al financiar sobre los 85 o 90 años. Por otro lado, están las diferencias de longevidad entre hombres y mujeres, o entre personas de bajos y altos recursos”.

El debate por su implementación y si es viable

En una carta a “El Mercurio”, Paula Benavides, José De Gregorio, Eduardo Engel, Patricio Domínguez y Andrea Repetto también explicaron de qué se trata.

“Aunque con el mismo nombre se discuten diseños muy distintos, en términos simples, se entiende que los fondos acumulados en las AFP financiarían la pensión hasta una cierta edad, digamos 85 años, y luego, para quienes sobrevivan, lo haría el seguro de longevidad. Este tendría forma de renta vitalicia diferida para unos, o de un seguro público para otros”.

Para los expertos, el seguro de longevidad sería “una apuesta de alto riesgo”.

Según expusieron, “el objetivo principal sería aumentar las actuales pensiones —ya que el capital disponible financiaría menos años— cubriendo el riesgo de longevidad y evitando con ello introducir un componente solidario de reparto en la reforma de pensiones”.

Lo primero, dicen, es considerar que “no hay soluciones mágicas en pensiones”. En particular, implementar un seguro de longevidad requiere una larga transición hasta financiarse“.

Asimismo, plantean que “el recálculo de pensiones no es aplicable a las rentas vitalicias ya otorgadas, mientras que muchos pensionados en retiro programado ya no tienen saldo o les queda muy poco como para adelantar pagos. Así, para aumentar las actuales pensiones se necesita algún tipo de redistribución”.

A su vez, desde Libertad y Desarrollo, expusieron que para operar, un seguro de longevidad “requiere en primer lugar, truncar las tablas de mortalidad en una determinada edad para hombres y mujeres“.

Dicho eso, explicaron que así, “la pensión es financiada con los ahorros de las personas en sus cuentas de ahorro individual hasta la edad límite en que se truncan las tablas y por sobre esa edad, la pensión es financiada por el seguro, que, en régimen, es financiado por la persona durante su vida laboral”.

La postura del Gobierno

Y justamente el seguro de longevidad fue el tema central que se abordó en la mesa técnica del miércoles pasado que encabezó el Ministerio del Trabajo junto a los expertos de los distintos colores políticos.

Las dudas de parte del Gobierno se basaron en el financiamiento y en el supuesto poco interés del seguro de longevidad por parte de la industria de seguros.

En esa instancia, el Ejecutivo explicó por qué estiman que implementar una medida de este tipo sería “inviable”. Estiman que no hay mercado para lanzar un seguro de este tipo, además que consideran que tiene un alto costo, y enfatizaron en que no converge con el seguro social que propone el proyecto que llevan adelante.

La mirada de la oposición

Desde la oposición remarcaron que la propuesta de Demócratas es parecida a la que habían realizado ellos.

Al respecto, el diputado Frank Sauerbaum (RN) aseguró que ese planteamiento “es similar a la que había hecho Renovación Nacional para poder acortar las tablas de mortalidad y también establecer un seguro de longevidad con la propiedad de esos fondos”.

“Nosotros creemos que es posible rebajar las tablas de mortalidad. Significa que se pueden aumentar las pensiones de manera inmediata entre un 16 y un 20%, según un estudio que tenemos de la Superintendencia de Pensiones del 2017”, agregó.

Sin embargo, aseguró que no han tenido el apoyo del Ejecutivo en darle urgencia en la Comisión de Constitución.

Por lo tanto, dijo que la propuesta que hace Demócratas “la compartimos, es nuestra propuesta también, y esperamos que el Gobierno la pueda considerar y le pueda dar continuidad y apoyo”.

El casi portazo del oficialismo

Desde el oficialismo en tanto, no hay un apoyo transversal a la idea. Sin embargo, valoraron que hayan propuestas arriba de la mesa, criticando la lentitud de la discusión.

En esa línea, el diputado Juan Santana (PS) y presidente de la Comisión del Trabajo de la Cámara, consideró que es “importante que Demócratas esté incorporando dentro de la discusión previsional contenidos y aspectos que para ellos son relevantes. Porque son precisamente las propuestas las que han estado durante este último tiempo completamente ausentes del debate acerca de pensiones”.

Asimismo, llamó a que otras colectividades realicen sus planteamientos. “Y lo que tienen que hacer el resto de los partidos políticos es poder incorporar sus propuestas en una discusión que ya corre contra el tiempo y en donde debiésemos ponernos de acuerdo a la brevedad”.

“Lo que está haciendo Demócratas va en la línea correcta porque también demuestra y devela una correcta voluntad de llegar a un acuerdo nacional para poder sacar adelante una reforma tan necesaria como es la de pensiones”, aseveró.

Mientras que el diputado Andrés Giordano (independiente-FA) miembro de la misma comisión, fue más tajante y manifestó sus reparos.

“Lamentablemente lo que hemos visto de la propuesta de Demócratas es altamente riesgosa porque son los sectores más pobres y medios, financiando a los más ricos”, expresó.

Junto a ello explicó sus razones. “Primero, obliga a las personas a comprar un seguro de longevidad -algo inédito en el mundo-, y tiene elementos altamente regresivos, donde quienes tienden a vivir menos -las personas de ingresos bajos y medios-, subsidian la sobrevida de quienes viven más, las personas más ricas”, aseguró.

“Si tú a eso le sumas que además no hay mercado disponible, aparece la contradicción de que se critica la participación del Estado como lo propone la reforma, pero se invoca cuando ningún privado quiere tomar el riesgo y es el Estado el que absorbe el déficit de un seguro de longevidad”, agregó.

Para Giordano, “increíblemente se propone una compañía de seguros pública para los más altos ingresos del país”.

A su juicio, aquello sería un “negocio redondo que no toca las AFP y utiliza argumentos populistas para impedir que exista, como en prácticamente todo el mundo, solidaridad en el pilar contributivo”.

Puntos que en gran medida compartió el diputado Luis Cuello (PC), también parte de la comisión del Trabajo.

Para el parlamentario del oficialismo, esta propuesta “cuenta con una incertidumbre significativa sobre su financiamiento. ¿Cuántos años sobre los 85 o 90 años? Hay que considerar también que las personas de mayores ingresos son quienes viven más y los de menos ingresos tienen una expectativa de vida menor”.

Por tanto, aseveró que “sería un subsidio a quienes tienen mayores ingresos y al mismo tiempo un desincentivo para que coticen”.

Fuente: Emol.com

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