El estudio de Searchbrand.ai revela que la desconfianza digital está transformando el Día de los Enamorados en Chile, desplazando el romanticismo tradicional por una gestión activa de la infidelidad y el control de la huella digital.
A días del 14 de febrero, cuando el amor debería ser el protagonista, un estudio sobre comportamiento digital en Chile expone una contradicción reveladora: los chilenos están usando internet más para confirmar sospechas de infidelidad y aprender a ocultar engaños que para planificar gestos románticos, dominando las búsquedas sobre deslealtad, desconfianza, vigilancia y eliminación de pruebas digitales.
Así lo reveló la “Radiografía del Infiel Chileno 2026”, elaborada por la plataforma tecnológica Searchbrand.ai, a partir del análisis de consultas realizadas entre el 15 de enero y el 5 de febrero en los diferentes chats de búsqueda basados en inteligencia artificial. El informe arrojó que el 62% de las consultas vinculadas a infidelidad se concentran en dos ejes principales: sospechar y esconder. Las preguntas más frecuentes no son “qué regalar”, sino “mi pareja me engaña”, “cómo ocultar chats” o “borrar conversaciones en aplicaciones de mensajería instantánea”.
El estudio revela que la infidelidad en Chile ha dejado de ser excepcional. Un 39% de la población admite haber sido infiel, con una brecha cada vez menor entre hombres (53%) y mujeres (47%). El fenómeno se concentra en jóvenes de 18 a 35 años, donde la Generación Z y millennials lideran búsquedas sobre sospechas y ocultamiento, evidenciando que la infidelidad se ha vuelto socialmente extendida y digitalizada.
Hussam Sufan, fundador de Searchbrand.ai, aseguró que “con la irrupción de los chats de IA, el usuario dejó de buscar y pasó a conversar. Este estudio confirma un giro cultural: las relaciones ya no se gestionan solo entre personas, sino también con algoritmos. La infidelidad dejó de ser un acto físico y privado para convertirse en un fenómeno digitalizado”.
De acuerdo con el informe, uno de los giros más disruptivos es el rol de la inteligencia artificial en la vida íntima. Cerca del 30% de las consultas analizadas muestran que los usuarios recurren a la IA para resolver conflictos, escribir disculpas o analizar discusiones. Al mismo tiempo, uno de cada cuatro usuarios consulta si chatear con otra persona o mantener vínculos emocionales virtuales cuenta como infidelidad, mostrando que las líneas que definen el engaño se han vuelto difusas y negociables.
Según detectó el análisis, el smartphone se consolida como el epicentro del conflicto de pareja. La infidelidad ha transitado del plano físico a la gestión de la huella digital: historiales de mensajería, contraseñas y cuentas paralelas. De hecho, en la semana previa a San Valentín, las búsquedas sobre señales de engaño y métodos para ocultar conversaciones suben un 45%, transformando la efeméride en un peak de control y vigilancia digital más que de romanticismo.
Sufan agregó que “la infidelidad en Chile ya no es solo un acto privado, sino un fenómeno crecientemente digitalizado. Hoy se sospecha con motores de búsqueda, se discute con inteligencia artificial y los engaños se consuman mediante aplicaciones y dispositivos móviles”.
La “Radiografía del Infiel Chileno 2026” fue desarrollada por Searchbrand.ai mediante análisis semántico de búsquedas web, monitoreo de tendencias en consultas vinculadas a relaciones de pareja y cruce con estudios sociales disponibles sobre comportamiento afectivo en Chile.
FUENTE: AGENCIA




