Con la llegada del verano y las vacaciones, los horarios más flexibles y las reuniones sociales suelen aumentar el consumo de picoteos y bebidas. Mantener una alimentación equilibrada puede parecer difícil, pero es totalmente posible si se planifica con anticipación.
Janet Cossio, académica de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar, explica que “el primer paso es evitar los ultraprocesados ricos en azúcares, grasas saturadas y sodio. Las bebidas azucaradas, frituras y mayonesas no son buenas compañeras del calor. Lo ideal es optar por preparaciones caseras con ingredientes frescos: frutas, verduras, cereales integrales, pollo o legumbres”, señala.
Snacks anti calor
Si vas a la playa o piscina, la planificación es clave. “Prefiere sándwiches de pan integral con palta, pollo o pasta de legumbres, acompañados de ensaladas frescas como pepino, zanahoria o apio. Usa recipientes plásticos y mantenlos a la sombra. Evita salsas que se deterioran rápido”, recomienda Cossio.
Frutas frescas, chips de verduras, frutos secos y barritas de granola caseras son opciones prácticas y nutritivas.
Un snack equilibrado debe incluir proteínas, carbohidratos complejos, grasas saludables y fibra. “Por ejemplo, pollo con pan integral y palta, más frutas y semillas. Así se logra saciedad y aporte de vitaminas”, explica la experta.
Errores comunes
Muchos llevan alimentos que se derriten o fermentan con el calor, como quesos o mayonesa. “También se tiende a abusar del azúcar y las frituras. La clave es planificar y llevar agua suficiente. Esto no solo cuida la salud, también el bolsillo”, enfatiza la nutricionista.
La académica de la UNAB, además, sugiere adaptaciones para necesidades especiales:
- Diabéticos: frutas bajas en azúcar, frutos secos y galletas de avena sin azúcar.
- Hipertensos: evitar sal y embutidos, preferir verduras frescas.
- Niños: snacks coloridos con frutas, vegetales y cereales integrales.
- Embarazadas: evitar alimentos sin cadena de frío, quesos blandos y pescados crudos.
Finalmente, la académica de la UNAB recuerda: “Mantener una alimentación sana en verano es posible si se planifican las comidas, se respetan los horarios y se eligen ingredientes frescos. Disfrutar la temporada sin descuidar la salud es totalmente alcanzable”.
Fuente: UNAB




