Marzo es, sin duda, uno de los meses más desafiantes para la economía de las familias chilenas. El inicio del año escolar implica la compra de útiles, uniformes, textos y, en muchos casos, el pago de matrículas o mensualidades. A ello se suma el permiso de circulación, seguros asociados y otras obligaciones que se concentran en pocas semanas.
Esta concentración de gastos puede generar estrés financiero y, en algunos casos, decisiones apresuradas que impactan el presupuesto durante gran parte del año. Por ello, la clave no está solo en cuánto gastamos, sino en cómo planificamos.
Una de las primeras recomendaciones es elaborar un presupuesto claro y realista. Identificar ingresos, gastos fijos y variables permite visualizar cuánto dinero realmente está disponible y qué compromisos son prioritarios. Este simple ejercicio, que puede realizarse en una libreta o planilla digital, marca una gran diferencia.
También es fundamental comparar precios y evitar compras impulsivas. Cotizar útiles escolares o uniformes en distintos comercios puede significar un ahorro importante. Asimismo, reutilizar materiales o útiles escolares en buen estado no solo ayuda al bolsillo, sino que también fomenta hábitos de consumo responsable en los niños, adolescentes y jóvenes.
En cuanto al permiso de circulación, es recomendable planificar su pago con anticipación y evaluar alternativas como el pago en cuotas, siempre considerando la capacidad real de cumplir con esos compromisos. El uso de créditos o avances en efectivo debe analizarse cuidadosamente, ya que muchas veces implican costos financieros elevados que se arrastran por meses.
Marzo puede transformarse en una oportunidad para fortalecer la educación financiera en el hogar. Involucrar a los hijos en la organización del presupuesto familiar les permite comprender el valor del dinero, la importancia del ahorro y la necesidad de priorizar.
Una buena administración hoy puede significar mayor tranquilidad durante todo el año.
Por: Priscilla Ferrera Santander, Directora área de Administración, Santo Tomás Copiapó




