En una ceremonia realizada en dependencias de la Segunda Comisaría de Carabineros de Copiapó, asumió el mando el nuevo comisario, Jaime Valenzuela Toledo. El oficial, con experiencia previa en la región como jefe del Laboratorio de Criminalística de la LABOCAR Atacama, destacó la importancia de este nuevo desafío en la principal ciudad de la región de Atacama. La actividad contó con la presencia de autoridades, entre ellas la seremi de Seguridad, Lorna Bowne, en representación del recientemente creado Ministerio de Seguridad.
El nuevo comisario subrayó que su llegada a Copiapó no es casual, ya que conoce la realidad local y los desafíos que enfrenta la capital regional. Su experiencia previa en Atacama le permite tener una visión más amplia de las necesidades de la comunidad y de las dinámicas de seguridad que se desarrollan en la zona.
Valenzuela enfatizó que su formación en la Academia de Ciencias Policiales le entregó herramientas para aplicar nuevas ideas y enfoques en la gestión policial. La ceremonia de traspaso de mando fue también una oportunidad para reafirmar la continuidad del trabajo institucional en la región. En este contexto, el oficial destacó la importancia de mantener un vínculo cercano con la ciudadanía y de fortalecer la confianza en Carabineros.
La presencia de la seremi de Seguridad en la ceremonia reflejó la nueva coordinación institucional que se establece con el Ministerio de Seguridad. Este vínculo administrativo busca fortalecer la coproducción de seguridad en la región, con un trabajo conjunto entre Carabineros y las autoridades civiles. Valenzuela destacó que esta relación permitirá mejorar la respuesta frente a las demandas de la comunidad y optimizar los recursos disponibles. La creación del ministerio marca un cambio en la estructura de gestión de la seguridad pública, lo que implica nuevos desafíos para las policías. En este sentido, el comisario señaló que la coordinación será clave para avanzar en beneficio de la ciudadanía.
Con estas palabras, Valenzuela definió el eje central de su gestión en Copiapó, poniendo énfasis en la necesidad de que la labor policial se mantenga alineada con los principios fundamentales de respeto y legalidad. El nuevo comisario inicia así un periodo en el que deberá enfrentar los desafíos propios de la ciudad más poblada de la región, con una mirada que combina experiencia previa y nuevas ideas.




