“Me piden 500 mil por la muestra, lo que no nos parece… Para mí no hay otra cosa que no sea el fútbol”, dice Matías Retamal, ex delantero de Curicó Unido.
Matías Retamal (19) decide hablar con AS Chile para abordar los meses más difíciles de su vida. En julio de 2025, fue notificado por un caso de doping por testosterona, lo que significó una sanción provisoria de cuatro años sin jugar. El problema, indica, es que aún no puede defenderse y una serie de hechos lo hacen dudar del protocolo.
“El 22 de julio, el señor Víctor Bascuñán (N. de la R: Jefe de Unidad de Gestión de Resultados de la Comisión Nacional de Dopaje de Chile) me escribe por WhatsApp preguntándome si es que mi correo efectivamente estaba bien escrito, porque según él había sido notificado 10 días antes que había dado positivo en un control”, comienza diciendo a AS.
– ¿Y eso había sido así?
– Yo tuve que actualizar el correo y recién ahí me llegó, pero antes no tenía nada. Refresqué la página y apareció. Después tuve una reunión con los dirigentes de Curicó y me dijeron que no podían hacer nada, que sólo me prestarían ayuda psicológica.
– ¿Por qué no ha podido defenderse aún?
– Porque hemos pedido las dos muestras para que la química con las que estamos trabajando junto a mi abogado las analice y vea de dónde salió esa testosterona. Llevamos dos meses pidiéndolas, y además, nos pidieron 500 mil pesos por cada una, lo que no nos parece, porque son mías. El abogado volvió a insistir el 7 de enero, porque el Tribunal de Dopaje le había dado tres días a la Comisión Nacional para que las entregue, pero no lo ha hecho.
– ¿Usted niega haber consumido algo extra que le ayudara a su rendimiento?
– Sí, lo niego rotundamente.
– ¿Y qué hipótesis tiene al respecto?
– Días antes al control de dopaje, estuve enfermo y me recetaron algunos medicamentos, entre los que había un corticoides que era para poder respirar mejor. Cuando me hicieron el control, no sabía que había que informar algo, nunca tuve una capacitación, nada. Después me enteré de que ese medicamento alteraba la testosterona.
– ¿Cuánto ha sufrido en este proceso?
– Ha sido durísimo. He estado ansioso, desesperado, frustrado porque… Seré franco: para mí no hay otra cosa que no sea jugar fútbol. Y también para ayudar a mi familia que tampoco lo ha pasado bien. Hoy mis papás son los que me han pagado un preparador físico personalizado para seguir en forma, porque sé que voy a volver pronto.
– ¿Se ha sentido apoyado por el club?
– La verdad es que no, desapareció después de finiquitarme.
– ¿Y sus ex compañeros o colegas han estado presentes?
– Ellos sí. De hecho, Ronald de la Fuente vino a mi casa para conversar conmigo y darme su apoyo. Joaquín González, ‘Carlitos’ Herrera y Cristian Bustamante también, por nombrar algunos, porque en realidad han sido muchos. En la calle también la gente me ha dado su apoyo y eso ha sido lindo, da fuerzas para pelear y limpiar mi nombre, que es lo que más quiero, porque estoy seguro que soy inocente. Lo que más me duele es ver a mis papás cómo sufren por mí todos los días. Tengo que devolverles lo que me han dado, ellos lloran siempre conmigo.
– ¿Qué sueña para el futuro?
– A corto plazo, con volver a jugar. Y bueno, si Dios quiere, como se le dio a Matías Pérez, salir al extranjero como lo hizo él desde un equipo de la B.
FUENTE: CHILE.AS.COM




