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Más allá de la tasa de interés: Expertos llaman a poner foco en el rol fiscal y certidumbre política para controlar inflación

La inflación en Chile continúa desbordada y se encuentra cerca del 8% en términos anualizados, muy lejos de la meta del BC de 3%.

La inflación inició 2022 tal como terminó 2021: sorprendiendo. El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) entregó ayer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero, dando cuenta una fuerte alza mensual de 1,2% que dobló las expectativas del mercado y que fijó la inflación anualizada en un potente 7,7%, la mayor desde noviembre de 2008.

Una situación que preocupa y que intensifica las presiones a las autoridades económicas, sobre todo al Banco Central, para actuar de forma aún más agresiva para contener una inflación que tiene un importante componente importando, pero el mayor peso tiene que ver con orígenes internos -como lo ha señalado el instituto emisor-, dado el boom be consumo que ha generado la alta liquidez con que cuentan las familias, sumado a un dólar que hace tiempo está instalado en niveles muy elevados.

El ente monetario ha venido aplicando en los últimos meses, de forma consecutiva y con inédita fuerza, alzas a la tasa de interés, la cual actualmente está en 5,5%.

Sin embargo, y considerando que enero demostró que la inflación sigue desbordada, los analistas dan por hecho que el Central aplicará una nueva y robusta subida de la Tasa de Política Monetaria (TPM) en su próxima reunión del 29 de marzo, e incluso, producto de la lejanía de esa fecha, algunos no descartan que la entidad presidida por Rosanna Costa convoque pronto a una reunión de emergencia para ese fin.

Pero el escenario es complejo, y si bien la TPM es la principal herramienta con la que cuenta el Central para controlar la inflación, lo expertos coinciden en que la tarea de enfriar la economía y caminar hacia una inflación que converja a su meta de 3% no es solo del Banco Central, sino que las -actuales y futuras- autoridades fiscales, además de la discusión política y constituyente, también deben poner de su parte.

En ese sentido, el ministro (s) de Hacienda, Alejandro Weber, comentó ayer que el actual Gobierno “normalizó la política fiscal” al contraer el Presupuesto 2022 en un 22,5% y calificó que “fundamental” que ese presupuesto se cumpla “para mantener a raya la inflación y no afectar el bolsillo de las familias chilenas”.

Para el coordinador macroeconómico de Clapes UC, Hermann González, “no es suficiente por sí sola (la TPM) para devolver en el corto plazo la inflación hacia el 3%”, aunque, de todas formas, tras conocer el dato de enero, espera que la tasa rectora se ubique incluso por sobre 7% durante el primer semestre de este año.

Con todo, comentó no ser partidario de que el Central llame a una reunión extraordinaria en los próximos días para subir la tasa, dada la importancia de la reunión de marzo, la cual coincide en la publicación del próximo Informe de Política Monetaria (IPoM), en el que se entrega la revisión completa del escenario macroeconómico nacional. “Yo sería partidario de que sea esa la ocasión en que, con todos los antecedentes a la vista, con las nuevas estimaciones y escenarios, el Banco Central dé a conocer una nueva trayectoria para la tasa de política monetario”, acotó.

Pero, además de lo que pueda hacer el Banco Central, “es muy importante que no siga el aumento de la liquidez proveniente de las transferencias fiscales y de los retiros de fondos previsionales. En particular, es importante que el gobierno entrante actúe conforme a lo que han declarado las nuevas autoridades, es decir, avanzando en el retiro del estímulo fiscal aprobado en el presupuesto y evitando que se produzcan nuevos retiros de fondos previsionales”, dijo González.

Mientras que, por el lado del tipo de cambio, agregó, “las señales recientes de la Convención Constituyente lo único que han hecho es agregar presión al tipo de cambio, desvalorizando el peso y aumentando la presión sobre el valor de los productos importados”.

“Esta última es una presión que no parece que se vaya a disipar en el corto plazo y, por el contrario, podría acentuarse“, subrayó.

A su vez, Sebastián Senzacqua, gerente de economía y estrategia de Bice Inversiones, también resaltó la importancia de que “el gasto fiscal muestre señales de moderación. Así, la ejecución del presupuesto 2022 tiene especial relevancia”.

“Creemos que las medidas que se están implementando (alzas en la TPM y eventual reducción del gasto fiscal en relación a 2021) serían las herramientas más importantes” para controlar la escalada de los precios de la canasta del IPC. “Respecto de la inflación importada, existen herramientas desde la política fiscal que pueden moderar las alzas de algunos productos que vienen del exterior (como es el caso del Mepco en los combustibles). Pero lo esencial es moderar la presión de gasto interno”, agregó.

En tanto, Rodrigo Montero, decano de la Facultad de Administración y Negocios de la U. Autónoma, recordó que los ajustes en la TPM actúan con rezago sobre la inflación, “por lo tanto, los movimientos que hemos visto se comenzarán a manifestar en los próximos trimestres, en la medida que la demanda interna vaya perdiendo dinamismo”. De todas formas, subrayó, “el escenario es complejo”.

Así, comentó algunas otras herramientas que tiene el Central para luchar contra la inflación. “Puede llevar a cabo medidas tendientes a restarle más liquidez aún al mercado, con el objetivo de quitarle dinamismo a la economía”, dijo, añadiendo que “una de estas medidas consiste en la venta de papeles (bonos), con lo que saca liquidez del mercado”.

“Asimismo, podría aumentar la tasa de encaje, esto es, el porcentaje de los depósitos que los bancos comerciales reciben y que no pueden volver a prestar al mercado, por otro lado”, acotó Montero.

Mientras que el economista y académico de la U. de Chile, Alejandro Alarcón, recalcó que “es súper importante que tengamos una señal desde el lado fiscal y desde luego va a ser muy interesante que el recién nominado ministro de Hacienda (Marcio Marcel) dé alguna señal de algún programa fiscal”.

“Claramente no es solo la política monetaria la que tiene que actuar acá, la política fiscal también en términos de mejorar la trayectoria de la inflación”, agregó.

Por último, Francisco Simian, economista jefe de Altatif, manifestó que “la TPM es un elemento efectivo para controlar la inflación, pero es mejor cuando su uso va de la mano con una política fiscal coherente. El término de las transferencias directas extraordinarias (IFE) contribuirá a disminuir la presión por el lado del gasto, aunque todavía muchos de esos recursos no han sido utilizados, por lo que habrá un rezago”.

Además, resaltó la presión inflacionaria que está ejerciendo el alto precio del dólar a nivel local, “que en gran parte responde a incertidumbre política, que ha redundado en cuantiosas salidas de capitales locales al exterior, poniendo presión sobre nuestra moneda”, y añadió que “la situación podría agravarse si la inflación permanece alta en Estados Unidos, lo que probablemente hará que el dólar se aprecie anticipando políticas menos expansivas de la Reserva Federal”.

Fuente: Emol.com

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