El proyecto fue incluido en la última etapa del trámite del reajuste al sector público.
Un nuevo flanco de tensión política se abrió en la Cámara de Diputadas y Diputados tras la aprobación de una norma que eleva el quórum para revertir la inadmisibilidad de un proyecto de ley.
La medida fue incorporada en la última etapa del trámite del reajuste al sector público, iniciativa que ya fue despachada del Congreso y apunta a evitar un problema que han enfrentado los últimos Ejecutivos: La presentación de indicaciones o proyectos fuera de los atributos de los parlamentarios.
La disposición fue incluida como parte de un paquete de llamadas “normas misceláneas”, una práctica que ha sido ampliamente cuestionada por parlamentarios de distintos sectores, ya que introduce cambios relevantes fuera del debate central del proyecto.
Finalmente, estas normas se votaron por separado, abriendo un fuerte contrapunto político entre el oficialismo y la actual oposición.
No obstante, fuentes cercanas a Emol señalaron que, previo a la votación, desde el Ejecutivo se hizo llegar una recomendación a los parlamentarios para “aprobar todo”.
En qué consiste la norma que sube la exigencia de admisibilidad en proyectos
Hasta ahora, para que la Sala pudiera revertir la declaración de inadmisibilidad de una iniciativa bastaba con la mayoría de los diputados presentes. Con la nueva regla -aprobada con 80 votos a favor- se exigirá el respaldo de al menos la mitad de todos los parlamentarios en ejercicio, lo que eleva significativamente el estándar para reponer proyectos rechazados en primera instancia.
Pese a haber sido aprobada por la Cámara, la norma aún debe superar un control de constitucionalidad en el Tribunal Constitucional antes de convertirse en ley, instancia donde el Gobierno podría buscar revertir o impugnar el cambio aprobado por la mayoría opositora.
Reacciones del mundo político
Desde el oficialismo y según consignó Cooperativa, el diputado Juan Santana (PS) señaló que esta iniciativa “es una muy mala señal y una muy mala norma. Por eso yo mismo solicité votación separada para intentar rechazarla, algo que lamentablemente no ocurrió. Y el problema es de fondo, porque esta disposición complejiza gravemente la presentación de indicaciones y mociones admisibles”.
“Primero, (la norma) eleva los quórums para declarar su admisibilidad, pero además permite que la Mesa -y ya no solo la presidencia- pueda declarar inadmisible una norma. En la práctica, esto va a dificultar la tramitación legislativa de los sectores que están en minoría en el Congreso, bloqueando de antemano el debate democrático. Esto es, derechamente, una tranca para la democracia en el Parlamento chileno”, agregó.
Por su parte, el diputado Matías Ramírez (PC) manifestó en EmolTV que “esta modificación efectivamente puede causar revuelo, considerando sobre todo cuando, viendo quién pueda tener estas mayorías absolutas en algún momento en la Cámara, para que pueda pasar a llevar cualquier tipo de voluntad en este caso del presidente que tiene la atribución en esta materia”.
“Entonces puede resultar preocupante, pero claro, se dio en el marco de una discusión donde al final esta ley miscelánea termina siendo cualquier cosa. Se ven muchas temáticas y eso yo creo que es lo realmente complejo y espero que en el próximo ejercicio parlamentario se pueda regular”, continuó.
Desde la actual oposición y de acuerdo a Cooperativa, el senador Javier Macaya (UDI) indicó que “en los últimos años del Congreso, ha sido bastante habitual que se saquen adelante propuestas que son inadmisibles. Son de iniciativa exclusiva del Presidente de la República porque involucran gasto público, administración financiera del Estado y pueden ser incluso populares en un determinado momento para un grupo pequeño de interés; pero, en general y a largo plazo, son malas para el país”.
“Lo que hicimos fue un cambio de quórums: si estas iniciativas quieren pasar el test de admisibilidad, tendrán que contar con la mayoría de los diputados y senadores en ejercicio, no solamente con una mayoría circunstancial que pueda estar presente en un determinado momento en la Sala”, zanjó.
El diputado Agustín Romero (Republicanos) aseguró que “esta norma va en la línea correcta, porque refuerza el respeto a la Constitución y, en particular, a la iniciativa exclusiva del Presidente de la República, que muchas veces se ve amenazada por mociones parlamentarias que la vulneran. No se trata de restringir el debate, sino de asegurar que el Congreso legisle dentro de los márgenes que fija nuestra Carta Fundamental”.
En esa línea, la diputada Sara Concha (PSC) manifestó en EmolTV que ” hay muchas iniciativas legislativas que efectivamente son inconstitucionales, que no nos corresponde a nosotros, sino más bien son de exclusiva responsabilidad del ejecutivo, por lo tanto, todas las herramientas que permitan que el trabajo de un parlamentario, sea responsable, y que tengamos buenos resultados, me parece que esta correcto”.
Fuente: Emol




