La puesta en marcha del Sistema de Acceso Priorizado (SAP) de Fonasa es más que una buena noticia: es un gesto de dignidad hacia miles de personas que esperan, incluso por años, una cirugía que puede cambiarles la vida. Cada mes que pasa en una lista de espera es un mes de dolor, de limitaciones, de frustración. Porque cuando se trata de salud, el tiempo no solo corre, pesa.
Por eso resulta tan valioso que este nuevo sistema permita derivar a pacientes a prestadores privados en convenio, con Copago Cero, e incorpore además la Modalidad de Libre Elección. Que una persona pueda decidir dónde atenderse y resolver su problema de salud no es solo un trámite, es una esperanza para quien tantas veces se ha sentido atrapado en la espera.
Medidas como esta son también un ejemplo claro de cómo la colaboración público-privada es un puente que puede transformar la vida de las personas.
En este escenario, los prestadores en convenio tenemos un rol fundamental. En Interclínica, con presencia en cuatro regiones del país a través de cinco clínicas, estamos seguros de tener la capacidad para responder con calidad y calidez a este desafío. Ser parte de este esfuerzo común no es solo una tarea sanitaria, es una responsabilidad con las personas y con sus historias.
El SAP es un avance que merece ser celebrado, pero también consolidado. Que esta apertura a nuevas formas de gestión no sea una medida transitoria, sino el inicio de un modelo donde nadie tenga que vivir la incertidumbre de la espera eterna. Porque en salud, cada día cuenta.
Por Dr. Manuel González. Director Médico Corporativo de Interclínica.
FUENTE: AGENCIA