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La extensa lista de negociaciones colectivas en la gran minería este año en medio del nuevo “boom” del cobre

El fuerte rally alcista que vive el cobre parece no tener freno. Este miércoles alcanzó los US$4,2 la libra en la Bolsa de Metales de Londres, máximo desde el 4 de agosto de 2011.

El principal producto de exportación nacional encadena cinco potentes alzas consecutivas, y en las 18 sesiones que van de febrero, solo ha caído tres veces. Así, en el segundo mes del año, acumula una escalada de 18%.

Un boom” que mantiene animadas a las compañías mineras del país. Sin embargo, también abre el apetito de los sindicatos, en un año especialmente cargado de negociaciones colectivas para la industria local.

En total serán 37 las negociaciones que se llevarán a cabo este año -dos ya iniciaron en enero- al interior de las grandes mineras del país, las que involucran a un total de 16.112 trabajadores, según cifras del Consejo Minero. Spence, Cerro Colorado y Escondida -el mayor yacimiento de cobre del mundo- de BHP, tienen previstas discusiones este año. Los Pelambres de Antofagasta y varias faenas de Codelco, incluida su mina insignia de El Teniente, también enfrentarán próximas conversaciones.

“Estamos conscientes que el alto precio que ha alcanzado el metal en el mercado puede ser un incentivo para que los sindicatos en sus procesos de negociación se sientan tentados a pedir altos bonos”, dijo a Emol el presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), Diego Hernández.

El ejecutivo aseguró que “lo que hemos visto en algunas negociaciones colectivas de que hay un poco más de racionalidad en las expectativas de los sindicatos y se han llegado a buenos acuerdos”, aunque “hay otros sindicatos que efectivamente les ha costado más entender la situación de incertidumbre que aún se advierte como consecuencia de la pandemia y es probable que podamos tener algunas huelgas debido a ese hecho”.

“Entonces esperamos que prime la racionalidad en estos procesos de negociación”, subrayó. Un llamado similar al que hizo Joaquín Villarino, presidente del Consejo Minero, en entrevista con Emol hace algunas semanas.

“Espero que prime la sensatez, la mirada de largo plazo y la madurez de los dirigentes sindicales, que la mayoría de ellos lo son. Son responsables, conocen el sector y saben que esta es una industria cíclica y que uno no puede estar simplemente pensando en el cortísimo plazo”, señaló.

Alejandra Wood, directa ejecutiva del Centro de Estudios del Cobre (Cesco), comentó a Reuters que, si las negociaciones se ponen complejas, “esto podría llevar a posibles paralizaciones, golpeando más la oferta de cobre”.

Visión de los sindicatos

Por otro lado, Felipe Román, presidente de la Federación Chilena de Minería (FMC), que agrupa a grandes sindicatos del sector privado, manifestó que el aumento de los precios debería proporcionar holgura a las mineras para satisfacer las necesidades de los trabajadores que aún se recuperan de la pandemia.

En esa línea, Patricio Tapia, presidente del sindicato de trabajadores de minera Escondida, dijo a El Mercurio que “por lógica, nuestros socios ven con muy buenos ojos esta oportunidad de precios tan altos para negociar, pero hay que ver la posición de la empresa, porque siempre dicen que tienen que rentabilizar el negocio a 50 años”. Y agregó que la compañía ya sabe que pueden resistir más de 40 días en huelga, tal como pasó en 2017, paralización que impactó fuertemente a la economía chilena.

La propia BHP ya advirtió en su última entrega de resultados que, junto a posibles efectos de la pandemia, existían presiones sobre la oferta por rondas de negociaciones salariales en las minas del país que están programadas para el año.

Por su parte, el presidente del sindicato El Teniente, Alfonso Saavedra, indicó que “uno la plantea a la empresa si es como espera, que haya mejores precios por varios años, que no dé más plata si se va a ganar más estos años, porque la negociación durará todo el peak del precio”.

El repunte de los precios ha llevado a gigantes como JP Morgan y Goldman Sachs a vaticinar un nuevo “súper ciclo” de materias primas similar al observado a principios de la década de 2000 tras un enorme impulso de la demanda por la industrialización en las naciones emergentes, con China a la cabeza.

Estos galopantes precios del cobre son un alivio para las arcas fiscales, ya que el país busca recuperar del impacto de la pandemia mientras avanza en la campaña de vacunación, que es, de momento, la más rápida de la región. Chile recibe US$60 millones extra en impuestos y regalías por cada centavo que sube el precio del cobre, según cálculos oficiales.

La estatal Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) pronosticó en enero que el metal promediaría US$3,30 dólares en 2021 y dijo que el reciente salto “no implica hacer ajustes extraordinarios” a su pronóstico. Sin embargo, Banchile-Citi dijo en un reporte reciente que elevó su proyección a US$4 dólares. Ni en medio del último “súper ciclo” el metal logró tal promedio anual, teniendo como récord los US$3,99 alcanzados en 2011.

Desde el Gobierno, en tanto, han preferido ser cautos en insinuar el inicio de un nuevo “súper ciclo” del metal rojo, ya que el actual escenario favorable podría cambiar. “Hay que ser prudentes. Sabemos que los commodities en general, y el precio del cobre es uno de ellos, tienen volatilidad”, señaló en la semana el ministro de Hacienda, Rodrigo Cerda.

Fuente: portalminero.cl

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