Con un fuerte sentido de empatía y compromiso social, tres jóvenes que cumplen sanción en el Centro de Libertad Asistida Especial con Internación Parcial (LAE-IP) de Copiapó participaron en una significativa jornada solidaria, orientada a apoyar a personas en situación de calle.
Durante la actividad, los jóvenes, acompañados por el equipo técnico y profesional del recinto, entregaron chocolate caliente, té, café, sándwiches, barras de cereal y otros alimentos. Recorrieron sectores con alta afluencia de público, como la alameda Manuel Antonio Matta, la Plaza de Armas y las calles aledañas. La iniciativa, que se desarrolló bajo el acompañamiento y supervisión de las tutoras Nikole Páez, Francisca Araya y Paloma Cerda, también contó con la participación del gestor de casos Francisco Cocever y el director del centro, Patricio Escobar, y tuvo una positiva recepción por parte de los habitantes copiapinos.

Esta acción comunitaria no solo permitió brindar apoyo concreto a quienes más lo necesitan, sino que también se transformó en una valiosa experiencia formativa para los participantes. A través del contacto directo con la comunidad, los adolescentes fortalecieron valores prosociales como la empatía, la solidaridad, el trabajo colaborativo y la vinculación positiva con la sociedad.
“La actividad nace desde la necesidad de vincular a los jóvenes con las distintas realidades que existen en la comunidad. A través de esta pequeña acción, logramos fomentar en los jóvenes diversas habilidades sociales, como la empatía, la capacidad de comunicarse con otros, el respeto mutuo, acciones prosociales que contribuyen significativamente en la reinserción social”, señaló el director del LAE-IP, Patricio Escobar.

Asimismo, la directora regional del Servicio de Reinserción Social Juvenil, Carolina Cortés, coincidió en que este tipo de iniciativas contribuye al proceso de responsabilización social y reinserción de los jóvenes, promoviendo conductas positivas y una mirada más consciente sobre su rol dentro de la sociedad. “De esta manera, el trabajo socioeducativo trasciende los espacios del recinto, generando un impacto real tanto en los participantes como en la comunidad copiapina”, aseguró.
FUENTE: Comunicaciones, Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil




