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Investigación analiza la posibilidad de estabilizar relaves mineros mediante la siembra de quínoa

La contaminación ambiental es una problemática que, por décadas, ha preocupado a la sociedad mundial, considerando educación, campañas y diversos esfuerzos para intentar generar conciencia sobre la relevancia de cuidar la naturaleza. En este escenario, un punto aparte es la contaminación por metales pesados y metaloides, un grave problema ambiental a nivel mundial, a consecuencia tanto de procesos naturales, como también, por actividades humanas.

Al respecto, La región de Atacama está seriamente afectada por contaminación por metales pesados y metaloides, tanto por procesos naturales como por actividades mineras, afectando suelos agrícolas; y en especial, la contaminación por cobre y arsénico es un problema sanitario, agronómico y ambiental en el centro y norte de Chile.

Al respecto, la comunidad científica está buscando soluciones a esta situación, y precisamente, desde el Centro Científico CEAZA se investiga una posibilidad de estabilización de relaves mineros mediante la quínoa y el aprovechamiento de la capacidad de ciertas plantas para absorber, acumular, metabolizar, volatilizar o estabilizar contaminantes presentes en el suelo, aire, agua o sedimentos.

Esta investigación FONDECYT se comenzó a desarrollar durante el presente año 2022 y es liderado por el investigador de CEAZA, Dr. Teodoro Coba de la Peña, y a través de la quinoa se pretende estabilizar el daño ambiental.

¿Y por qué la quínoa? El investigador clarifica que es un este cereal tiene adaptabilidad a diferentes suelos y condiciones ambientales desfavorables, siendo una planta tolerante a estreses ambientales, pero debe realizarse un estudio para comprobarlo, comenta el científico.

El Dr. Coba advierte que aún no se han realizado las pruebas y controles pertinentes, para su consumo humano, ya que el trabajo se inició recién en abril, y tiene una duración de 3 años, teniendo, por ahora, algunos resultados preliminares, señalando, además, que a finales de marzo de 2023 ya tendrían algunos resultados interesantes que se podrían difundir y enviar a un congreso científico. Al final del proyecto, en marzo 2025, se deben tener todos los resultados requeridos en los objetivos planteados”, puntualiza.

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