Mientras en el PPD apuestan por la autonomía de la centroizquierda, y el FA y el PC bregan por la unidad, en el PS la política de alianza ha abierto divisiones internas.
La transición que ha emprendido el oficialismo para devenir en oposición no ha sido fácil.
Los tempranos intentos post derrota de proyectar la unidad ante el Gobierno de José Antonio Kast -que consideraba un cónclave desde la DC al PC para mediados de enero- fracasaron con la pugna que vino con la absolución de Claudio Crespo y el debatido vínculo que tuvo en ello la Ley Naín-Retamal.
Poco más de dos semanas se prolongó la crisis entre el Socialismo Democrático, con el Frente Amplio y el Partido Comunista. Mientras el Partido Socialista zanjó congelar su participación en la alianza, el Partido por la Democracia se declaró en reflexión sobre la relación con el oficialismo. La tensión de agudizó con la reunión que el viernes 23 de enero sostuvieron dirigentes de ambos partidos, más los liberales, radicales, la Democracia Cristiana, y la Federación Regionalista Verde Social, sin considerar al Partido Comunista y al Frente Amplio.
Bajo reserva, asistentes a ese encuentro apuntaron que la idea era hacer converger a todos esos partidos en una coalición de centroizquierda, bajo un nuevo nombre. Esto, sin la inclusión de comunistas y frenteamplistas, con quienes sí proyectaron una coordinación para efectos de ser oposición.
Solo este jueves se atisbó una señal de reconciliación entre ambos mundos, con las reuniones que la timonel del PS, Paulina Vodanovic, acompañada del diputado Arturo Barrios, sostuvo por separado con los cabecillas del FA y el PC. “Siempre el interés del PS es mantener las relaciones con los partidos aliados y vamos a seguir haciendo aquello (…) Acá hay un sentido de país que nos une, a través de todo el progresismo y eso es importante “, dijo la senadora por el Maule tras los encuentros.
Pero detrás de los movimientos de los partidos hay discusiones sobre la proyección de la oposición que, en algunos casos, provoca divisiones internas.
La división del PS
Si algo ha dejado el debate sobre la futura oposición, son diferencias a la interna del PS. El alejarse o mantenerse unidos al PC y al FA es una discusión que se ordena, más por definición de lotes, por un asunto generacional y la realidad particular de ambas Cámaras del Congreso.
Cabe destacar que en la tienda de los socialistas conviven tres grandes facciones: El Tercerismo, donde se sitúa Paulina Vodanovic; Nueva Izquierda, que encabeza el secretario general, Camilo Escalona, y Grandes Alamedas, liderado por Andrés Santander. Otro lote es Renovación, al que pertenece el senador José Miguel Insulza, sin embargo, voces del partido advierten que esta facción va a la extinción.
Si bien en la bancada de diputados PS conviven los tres lotes, en este círculo hay un consenso en la necesidad de mantener la unidad con frenteamplistas y comunistas. Diputados comentan que la ventaja que obtuvo la derecha en la Cámara, los lleva a impulsar un sentido de pragmatismo dentro del partido.
De ahí que algunos estén buscando acercarse al Partido de la Gente. Coordinados con el partido de Parisi “podríamos elegir la mesa y las presidencias de todas las comisiones”, dice un diputado.
En eso, los legisladores han apuntado a Vodanovic. Por ejemplo, la diputada y vicepresidenta de la Mujer del PS, Daniela Circardini (Grandes Alamedas), alertó que la reunión que llevó el Socialismo Democrático con la DC y el FREVS “no fue discutido en la mesa” que ella conforma, y aseveró que “la fuerza de los hechos nos obliga a la unidad”.
Otra formulación hacen los senadores socialistas, bancada donde también están las tres facciones del partido. El senado Juan Luis Castro, ha defendido “la opción preferente por la convergencia del Socialismo Democrático” y ha descartando que esto represente contradicción para coordinarse con el FA y el PC.
Lo mismo apunta el senador Gastón Saavedra, quien brega porque el Partido Socialista tenga identidad propia. El legislador apunta que la crisis de este tiempo es la del centro político, pero reconoce que en ese diagnóstico hay diferencias a la interna del partido. Otros legisladores de la Cámara Alta observan que diputados mantienen una simpatía con el mundo del FA y el PC, lo que los lleva a defender el trabajo conjunto.
En ese contexto, Vodanovic optó por dar señales de reconciliación, convocando a las directivas del FA y el PC a la sede del PS. No obstante, la senadora no cerró la puerta a la fórmula de dos oposiciones, que empuja con fuerza el PPD.
PPD por la autonomía de la centroizquierda
En el partido que preside el senador Jaime Quintana se conocen tres facciones: Laguistas, terceristas y guirardistas.
El primero, como alude su nombre, se ordenó bajo el liderazgo el expresidente Ricardo Lagos y en él se hallan figuras como el vicepresidente Gonzalo Pinto. Si bien Carolina Tohá pertenece a este lote, se le sindica como un liderazgo que corre con colores propios.
El tercerismo es el lote en que se encuentra el secretario general del PPD, José Toro, y Víctor Barrueto, mientras que el “guirardismo”, que se apunta como el hegemónico del partido, es la facción que lidera el exsenador Guido Guirardi. En él se agrupa el timonel, Jaime Quitana, quien a su vez llevaría un sub-lote donde se halla al vicepresidente de la colectividad, Cristóbal Barra. Si bien el diputado Raúl Soto no pertenece a una facción, se comenta que lleva una relación fluida con Girardi.
Al margen de estas corrientes, en la tienda política hay un consenso en recuperar el centro político. En diciembre, se difundió una carta a la militancia titulada “Renovar la Esperanza”, que firmaba entre otros por Francisco Vidal, Sergio Bitar, además de Barrueto, Girardi y Soto.
En ella, los militantes plantean que la tarea es “reconstruir la casa común de la centroizquierda. (…) Un espacio capaz de convocar desde el mundo socialista hasta el democratacristiano”. En eso, apuntaron que el “Partido Radical y el Partido Liberal aparecen como socios naturales, junto a un amplio mundo de independientes progresistas que quedaron sin expresión política tras el debilitamiento de las estructuras tradicionales”.
También advertían que “la pérdida de identidad clara -producto de años de subordinación estratégica, ambigüedad programática y temor a diferenciarse- ha diluido su rol histórico (de la centroizquierda) como articuladora de mayorías sociales (…) En lugar de liderar un proyecto propio, muchas veces terminó reaccionando a la agenda de otros”.
Si bien el PPD celebró su Consejo Nacional el pasado sábado, no se ha conocido una síntesis del partido sobre cómo proyecta la oposición. Por lo pronto, voces de la tienda bregan por conformar un bloque opositor aparte del FA y el PC, manteniendo la coordinación para algunos efectos, como las votaciones del Congreso.
FA con dudas puestas en el PS
Tal como en el PPD se perfila un entendimiento de separar aguas, en el partido del Presidente hay un consenso sobre la unidad entre sus númerosas facciones.
En el FA existen a lo menos cinco lotes: Crear para Creer, que aúna a los ex RD; Desbordar lo Posible, donde está presente el Mandatario, la timonel del FA, Constanza Martínez y el diputado Gonzalo Winter; de Cordillera a Mar, al que pertenece la ministra Antonia Orellana; Raíces, facción de la diputada Gael Yeomans y Marea Rosa, que representa la diputada Emilia Schneider.
En el partido consideran necesario mantener una coordinación con todo el Socialismo Democrático para hacer una oposición firme a Kast y para ello apuntan como fundamental que los parlamentarios estén alineados con el partido.
Sí ha abierto dudas en la militancia las divisiones que el quiebre oficialista generó dentro del PS, en tanto quién lleva la conducción del partido.
Una pre-sintesís del Comité Central y el inicio del Congreso Ideológico del partido, apunta a generar un bloque “sin exclusiones de ningún tipo dentro del campo del progresismo y las izquierdas”. Con todo, bregan por un espacio con márgenes de flexibilidad, con la idea de que cada partido pueda expresar sus ideas propias.
PC por la unidad
En tiempos que el PC vive sus diferencias más críticas, la unidad del progresismo para hacer frente al Gobierno de Kast, radica en un lugar común para la militancia.
Como no se había visto antes, la tienda del martillo y la hoz se vio dividida en la campaña presidencial de Jeannette Jara. La propia abanderada recriminó al timonel del PC, Lautaro Carmona, su “falta de fraternidad” durante la contienda. De esa fisura, el partido aun no se ha recuperado, con la exabanderada aún meditando renunciar a su militancia y con los ministros del PC en pie de guerra con la acusación que les dirigió Jadue, relativa a ser parte de la persecución en su contra en el caso Farmacias.
Un contexto que da cuenta que las facciones del PC, son más bien de facto: El ala doctrinaria que representa Carmona, Jadue y Juan Andrés Lagos, y la contraparte de la renovación, donde se sitúan ministros como Camila Vallejos y Nicolás Cataldo, además de Jara.
Como sea, los comunistas sí han estado en la misma línea de mantener la unidad. En el tradicional Caldillo de Congrio que el PC organiza los 1 de enero, Carmona bregó llamó a trabajar “con todas las fuerzas que sean, para enfrentar el tema migratorio, para elaborar una propuesta en contra el crimen organizado y para abordar los intereses de las y los trabajadores”.
Tras el quiebre, el líder comunista instó a retomar el diálogo entre todas las fuerzas políticas para aquilatar el alcance de las diferencias. , “Tengamos la disposición de intercambiar y así sabremos decir exactamente de qué se trata, digamos, las motivaciones que cada uno tiene y si eso ha agotado los espacios de construcción de unidad”, dijo a Radio ADN.
En la línea de poner paños fríos también estuvo Jara. En plena pugna por la ley Naín-Retamal, la exministra consideró que “lo que más hay que tener en estos momentos es mesura. Cerrarse al diálogo no es algo que contribuya”.
PL lejos del FA y el PC
Hay que mencionar que tres partidos del actual oficialismo desaparecerán por no lograr el 5% de los votos válidamente emitidos en la elección de diputados, requisito clave establecido en la Ley Orgánica Constitucional de los Partidos Políticos para mantener su vigencia.
Ellos son el Partido Radical, la Federación Regionalista Verde Social y Acción Humanista. Sí se mantiene el Partido Liberal, que logró la elección de Vlado Mirosevic como senador de la Región de Arica y Parinacota.
En la tienda política que comanda Juan Carlos Urzúa, se inclinan por el centro político y erigir el bloque de centroizquierda. De hecho, el PL fue uno de los partidos que más le corto ordenarse bajo la candidatura de Jara, al punto de que sus candidatos al Parlamento optaron por no fotografiarse junto a la militante comunista para hacer propaganda electoral.
Al respecto, Mirosevic dijo a La Tercera que “para nosotros como liberales es prioritario darle importancia y coordinación a un espacio de centroizquierda, desde la DC al PS (…) Desde este espacio preferente tendremos que coordinarnos con el resto de la futura oposición”.
Fuente: Emol




