Declaraciones de imputados y antecedentes expuestos por la fiscalía describen a la exfuncionaria como una figura clave en la coordinación de carabineros involucrados en el atraco ocurrido en Rancagua, donde se sustrajeron más de 11 mil millones de pesos.
El caso del millonario robo a la empresa de valores Brinks, ocurrido el 16 de agosto de 2024 en Rancagua, sigue revelando detalles sobre la estructura interna de la organización delictiva y el rol que habría tenido una exsargento de Carabineros, cuyo perfil fue descrito como el de una figura central.
En el marco de la investigación, la fiscalía ha presentado testimonios que vinculan a la exfuncionaria con el diseño y autorización de operaciones, así como con la articulación entre grupos de delincuentes y carabineros involucrados.
Según antecedentes expuestos en la causa, la banda operaba mediante una organización dividida en varios grupos, siendo el primero de ellos uno proveniente de la región Metropolitana.
Al anterior le siguen otro compuesto por delincuentes de Rancagua, un tercero con personas vinculadas a la propia empresa afectada y un cuarto integrado por carabineros activos en ese período.
Dentro de este último grupo, los imputados coinciden en que la exsargento era quien daba el visto bueno a las acciones, autorizaba movimientos y validaba decisiones, lo que la situaba como una figura de liderazgo en la estructura interna.
Testimonios que describen su rol dentro de la organización
Durante las diligencias, la fiscalía expuso declaraciones de imputados que detallan la forma en que la exfuncionaria era identificada dentro de la organización.
Uno de ellos señaló que era conocida como “la mami” y que fue presentada a la banda por otro carabinero, agregando que inicialmente entregó distintos nombres, aunque su sobrenombre era el que predominaba entre los involucrados.
En sus declaraciones, los imputados también relataron que existían mensajes donde se detallaban las acciones que ella autorizaría, los turnos en los que estaría de servicio y las decisiones que posteriormente se concretaron.
Otros testimonios apuntan a que la exsargento mantenía una relación cercana con algunos integrantes de la banda y que era considerada una figura con experiencia y conocimiento operativo.
En ese contexto, uno de los imputados sostuvo que “ella tiene más calle que todos”, frase que fue incorporada en los antecedentes presentados en la investigación.
La aparición del nombre de la exfuncionaria en la causa se vincula además a otra investigación previa, iniciada en febrero de 2024, cuando detectives seguían a una banda dedicada al tráfico y robo de droga en distintos puntos del país.
Estado de la investigación por robo a Brinks
En ese proceso se identificó a un grupo conocido como “Los Topos”, especializado en robos mediante túneles, cuyos integrantes posteriormente entregaron antecedentes sobre la participación de funcionarios policiales en distintos delitos, entre ellos el robo a Brinks y un caso vinculado a Prosegur.
La exsargento, con cerca de 29 años de servicio en Carabineros, fue desvinculada de la institución tras su detención y quedó en prisión preventiva en el marco de la causa, en la que se le imputan delitos como asociación ilícita, robo con intimidación, robo frustrado en lugar habitado y asociación delictiva.
Recordemos que bajo el mismo marco de la investigación del robo, el Ministerio Público ya formalizó a más de una treintena de personas.
Entre ellas hay tanto civiles como exfuncionarios policiales, mientras que el plazo de investigación fue fijado hasta el 16 de febrero, fecha en la que también se evalúa la participación de otros carabineros.
De momento, Fiscalía continúa recopilando antecedentes para determinar el alcance de la participación de los involucrados y la estructura completa de la organización que operó en el robo.
Fuente: T13




