Cerrar

Elección de la mesa de la Cámara revela primeras fisuras internas en la bancada del PDG

El colectivo entrará en un proceso de “reflexión”, según dijo su secretario general, y se prevé un ajuste en su dirección, hoy a cargo de Yovanna Ahumada y Víctor Pino.

Tres votos por Vlado Mirosevic (PL), cuatro para Miguel Ángel Calisto (DC), un voto en blanco y un ausente. Ese fue el balance de las nueve preferencias de la bancada del Partido de la Gente en la elección de la Cámara de Diputados, a pesar de que un par de horas antes -y desde hace unas semanas- se suponía que apoyarían a su compañero Víctor Pino.

El desenlace se podía prever desde la tarde y demuestra una fisura en el colectivo: el diputado Rubén Oyarzo comunicó a la mañana del lunes que estaban divididos y que Pino estaba detrás de intereses “personales” y no del PDG, por lo que no había certeza sobre cómo se votaría.

En los últimos días ya otros PDG habían manifestado algo similar: el diputado Gaspar Rivas acusó incluso que Pino había engañado al grupo, asegurando en las conversaciones internas que estaba negociando por un cupo del PDG en la presidencia, y no por su nombre.

“A pesar de que él manifiesta lo contrario, es mi más absoluto convencimiento que él negoció su propio nombre, su cupo para la presidencia, a pesar de que nosotros en la bancada la información que teníamos era que se estaba negociando un cupo y no un nombre“, dijo Rivas este lunes.

En la última reunión que sostuvo el PDG antes de votar, que se dio entre las 15 y las 17 de este lunes, la situación era la conocida: todos manifestaron sus posturas, la división entre los adherentes de Pino y los demás era evidente e incluso, según recuerda un diputado, se le pidió a Pino que se bajara de la competencia, pero él no aceptó.

La pelea Naveillán-Oyarzo

Además, otro conflicto que se suscitó a partir del resultado de la elección fue entre la diputada Gloria Naveillán y Oyarzo, que salió a defenderse de las acusaciones que su propia compañera le hizo por haber votado por Mirosevic.

“Acá había un acuerdo, no solamente al interior de la bancada, que ya se había tomado y que se quebró, sino que había un acuerdo con otros partidos políticos, porque la idea era pensar en el país, no en el beneficio personal de cada uno. Desgraciadamente en todos lados se cuecen habas y también tenemos en nuestra bancada personas que estuvieron por privilegiar situaciones personales antes que situaciones del país”, empezó diciendo Naveillán esta tarde.

“Ya hay familiares de diputados del PDG trabajando en el Gobierno, eso es algo sabido. Busquen en páginas de transparencia, pregúntenle al diputado Rubén Oyarzo donde vota su señora”, acusó.

Un rato después, Oyarzo respondió que se trataba de “una mentira del porte de un buque que se puede comprobar fácilmente”.

“Mi señora trabaja en una empresa de turismo, privada, y no tiene nada que ver con el Gobierno. Si a la señora Gloria Naveillán le gusta mentir y andar involucrando a la familia en política, me gustaría que sea digna y lo diga en la cara”, dijo el parlamentario.

El secretario general de la tienda, Luis Peña, apoyó a Oyarzo y afirmó que el caso debería ser conducido al Comité de Ética, pues los dichos de la parlamentaria “no representan el sentir del PDG”.

La “falta de experiencia”

En la interna responsabilizan por el drama en parte a la “falta de experiencia” del grupo, dado que la bancada es una de las más nuevas de la Corporación. En ese marco, Peña concurrió personalmente al Congreso este lunes para entregar un espaldarazo a los diputados y valorar los logros.

“Entendemos que al ser nuevos en política y al ser parte de un grupo humano, pueden existir virtudes y diferencias que nos van a generar en el futuro comprender la forma de hacer política. Creemos que es el minuto de una reflexión interna y poder conversar para efectos de mejorar todo el trabajo que viene”, dijo Peña.

Además, remarcó que “en el proceso de la negociación que se generó en marzo, el PDG logró 13 comisiones y la presidencia de la Cámara para un periodo posterior. Entendemos que todo lo que viene hacia adelante va en términos de aprendizaje del trabajo que vamos a seguir desarrollando”.

El desenlace de este lunes fue el primer gran fracaso de la bancada, que hasta el momento incluso había crecido, dado que en estos meses se les sumaron los diputados Enrique Lee, Gloria Naveillan y Francisco Pulgar. Con esto, el primer año en el Congreso los dejó posicionados como una de las fuerzas que ahora tanto oficialismo como oposición deben considerar en las negociaciones para alcanzar los quórum.

No obstante, el colectivo entrará en un proceso de “reflexión”, según dijo su secretario general, para definir cómo continuar el trabajo político de aquí en adelante, y uno de los ajustes que probablemente hagan tendrá que ver con la dirección de la bancada, hoy en manos de Yovanna Ahumada y Pino.

“Quiero ser claro: sí, estamos atravesando un momento bastante complejo en la bancada, creo que tenemos que tener una reorganización, tal vez de liderazgos, de temas administrativos, tenemos que conversarlo, porque el tema de la elección de la mesa de la Cámara ya pasó, pero la bancada y el comité continúan y tenemos que recomponer la relación que tenemos como comité PDG- Independientes porque hay que admitirlo, está muy tensa”, afirmó Rivas.

Quien desdramatizó el asunto fue la diputada Karen Medina, que contestó a Emol que “hay un quiebre a lo mejor, pero respecto a esto puntual, que no llegamos a acuerdo porque faltó comunicación, porque las tratativas de ambos lados fueron muchas y no logramos tener un voto unitario los 9 de la bancada. Pero eso no significa que estemos quebrados. Nosotros tenemos que conversar y a futuro siempre va a primar el bien mayor y el bien para la gente”.

Fuente: Emol

scroll to top