Cerrar

El descarnado análisis del Coca Mendoza al fracaso de Colo Colo en la Copa Libertadores.

Acusa la pérdida de esencia y está “aburrido” de varios jugadores.


Gabriel Mendoza tiene plena autoridad para analizar el fracaso de Colo Colo en la Copa Libertadores. El Coca está inmortalizado en la historia del club albo como uno de los integrantes del plantel que en 1991 consiguió el trofeo por única vez para el fútbol chileno. Su aporte en esa campaña es imborrable, tanto como la imagen de verlo salir lesionado en la final del 5 de junio frente a Olimpia, pese al vano intento de volver al campo de juego.

El oriundo de Graneros sigue triste. Aún masca la rabia por el empate del Cacique ante Pereira, que le significó quedar en el camino en la actual edición del torneo. Ni el arribo a la Copa Sudamericana le sirve como consuelo. Sus expectativas, como las de los millones de hinchas albos en el país, eran, claramente, otras. “Es decepcionante, además de que es un fracaso. Colo Colo ha perdido la esencia. Cuando no se puede futbolísticamente, hay que sacar otra cosa. Garra, esfuerzo, sacrificio, espíritu, como ha sido históricamente en el club. Y eso no se ve”, sentencia, en el inicio del diálogo con El Deportivo.

Culpables varios

¿De quién es la culpa?

Las responsabilidades son generales, pero el técnico tiene que ver. Cuando le das la responsabilidad a un joven como Damián Pizarro y se le cargan todas las fichas, el técnico no lo puede dejar tan solo tácticamente. No le puso a nadie al lado, como a (Leandro) Benegas, para que choque con los defensas y pueda entrar a definir con más calma. El cabro chico hizo un desgaste enorme. Eso no le quita responsabilidad a Pizarro, tampoco. Es goleador y tiene que meter la que tenga, pero el desgaste que termina haciendo es tremendo.

¿Le están faltando ideas a Gustavo Quinteros?

Uno se cuestiona cosas. Por ejemplo, en el partido con Pereira insistió con los dos volantes de contención, Esteban Pavez y César Fuentes, cuando lo que necesitaba era ganar. Y cuando se necesita ganar hay que jugársela. Atacar por fuera, meter a alguien que pueda dar un buen pase. Si pierdes así, te la jugaste. La gente se da cuenta de eso y hasta lo valora. Eso es lo que uno ve. Y da rabia. El hincha colocolino está cansado.

¿Contra Pereira, se la jugó tarde?

Sí. (Jordhy) Thomspon puede enganchar, está intentado hacer lo que hace Bernardo Silva, guardando las proporciones, obviamente, pero no finaliza bien las jugadas. Los defensa de Pereira se pararon bien, porque además eran más altos y cada centro era una papita para ellos. Y lo otro que ya me tiene cansado es lo de Jeyson Rojas. Ese cabro se farrea cada opción que tiene y no han sido pocas. Uno, conociendo el puesto, sabe que el lateral volante se tiene que ir dos o tres veces por tiempo arriba, causando peligro y este no llegó ni una vez. No se puede esperar más. Eso, al final, te va limitando y va haciendo que todos se frustren, porque no hay un despertar. El ‘vamos para adelante’ que se necesita y que Colo Colo siempre tuvo.

Es lo que reclaman los hinchas, por lo demás.

La esencia se perdió, porque, antes, si no se podía, metías lo otro y eso no se ve en este Colo Colo. Este equipo es muy pasivo. No van hacia adelante. Juegan para atrás y eso va penando. Lo vemos todos y ya está bueno. La responsabilidad es de Quinteros. Habla de eficacia ¿Qué eficacia?. Si trajiste dos delanteros, goleadores, y han jugado menos que el cabro chico. De todos los refuerzos por los que peleó no ha servido ninguno. Y te los puedo nombrar, porque los sé todos. El único que le ha resultado es (Alan) Saldivia, que llegó a los juveniles a probarse y juega de emergencia. De todos los demás, nadie ha resultado. Eso es responsabilidad del técnico.

Un futuro complejo

¿Cómo ve el futuro, el resto de la temporada, para Colo Colo?

Estoy seguro de que con los brasileños no vamos a pasar y ahí tiene que haber una evaluación. No se puede aguantar más que eso. La cabeza es el técnico. Esto no dio y hay que empezar a ver otras cosas. Y a nivel local también creo que nos va a costar. La esencia se está perdiendo y eso es lo que no hay que aguantar. Cómo un jugador que ve el estadio lleno no va motivarse, no va a tener claro que hay que meter al rival con todo en su arco. Eso es Colo Colo y hay que volver a eso.

¿Cómo se logra?

Hay que tener una conexión con Morón y dejarle trabajar tranquilo. Llamar a Paredes, a Caszely, a Neira para que ayuden con los delanteros. O a Barti para que trabaje con los que juegan por las bandas. Si no me querís llamar a mí, llama a Fierro. Cuántos equipos y selecciones no hacen lo mismo. Y acá no lo hacen por envidia, por los representantes. Que vayan unas tres veces a la semana. Que les paguen la bencina y punto, porque no es gente que quiera cobrarle a Colo Colo. Está el Chico Pérez, también. ¿Qué cuesta? Y, al final, es sumar, agregar. Seguir haciendo grande al club.

Todo indica que Colo Colo ni siquiera se reforzará demasiado ¿Alcanzará?

Refuerzos tienen que llegar. Sobre todo alguien que le ayude a Damián Pizarro en el ataque. Tiene que haber alguien al lado. O poner a Benegas para que choque con los defensas rivales y el cabro chico entre solo. Y traer un 10. En Argentina se ve cada jugador en todas las categorías. ¡Cómo alguien no va a costar menos que los que hay!

FUENTE LA TERCERA

scroll to top