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“Desgaste” y “desborde emocional”: La alerta en la Convención por intensas jornadas y presión por cumplir cronograma

Costos en la vida personal y la naturalización de una política “muy dura”, son algunas de las visiones que los integrantes del órgano han expresado. La mesa directiva ya se abrió a una “jornada de reflexión”.

Los miembros de la Convención Constitucional atraviesan semanas intensas y con largas jornadas de trabajo. Y es que a la discusión de normas al interior de las comisiones, se suma la presión por cumplir con el cronograma que permita tener un texto que presentar a la ciudadanía en sólo cinco meses más.

Lo anterior ha llevado que los convencionales encabecen emplazamientos mutuos sobre las colectividades que deben tomar el timón y buscar acuerdos que permitan avanzar en iniciativas con más apoyo, pues son éstas las que tienen más posibilidades de obtener los dos tercios en el pleno. Para algunos, que esto no ocurra será un mal inicio para el gobierno entrante.

Pese a que el lunes la directiva de la Convención sostuvo una reunión con representantes de las colectividades precisamente para encauzar de mejor manera estas tareas, algunas voces han solicitado que se avance en una jornada de reflexión. El convencional Agustín Squella y otros representantes del Colectivo del Apruebo ya lo habían solicitado a la mesa anterior y sin obtener respuesta. Pero esta semana, la convencional Malucha Pinto y Carlos Calvo propusieron un camino similar.

A lo anterior, se suman las críticas hacia algunas iniciativas que apuntan más bien a personalismos, o “gustitos personales” de los convencionales, lo que finalmente ha hecho que el camino a la meta se torne más árido y tenso. De hecho, algunos convencionales ya han reconocido que experimentan un desgaste o, derechamente, un “desborde emocional”.

Presentemos normas, pero tengamos algo que no sólo en la Convención, sino en general en Chile, y tal vez en el mundo, nos está fallando: contención. Estamos desbordados emocional y políticamente“, comentó ayer Squella a Radio Cooperativa.

Las palabras del convencional se dan en una semana donde se suma otro momento complejo: una nueva denuncia por amenaza de muerte afectó esta vez a Manuela Royo (Movimientos Sociales Constituyentes), quien ya puso el caso en manos de la PDI.

En ese sentido, la convencional Damaris Abarca reconoce que todos están muy presionados y con un alto nivel de estrés, por lo que llamó a cuidar al proceso y a sus integrantes. “El desgaste emocional y el bombardeo, la violencia que se vive en redes sociales de todos los sectores políticos que se agudiza con las mujeres“, afirmó en EmolTV. Y agregó: “hemos naturalizado una política muy dura”.

En esa línea, recalcó que las tareas que deben cumplir también han implicado costos en sus vidas personales. “Cuando se pensó este proceso constituyente, no pensaron en los tiempos que corresponden (..) y tampoco pensaron que iban a llegar mujeres como yo, con 30 años y un hijo de 3 años. Eso tiene un costo, porque no poder llegar a tu casa a hacer dormir a tu hijo tiene un costo”.

Con todo, Abarca cree que la idea de una jornada de reflexión es difícil de cumplir, puesto que están trabajando sábados y domingos, y ya “se han dado etapas (anteriores) de reflexión”.

Por su parte, el convencional Arturo Zúñiga (UDI) dejó entrever el incumplimiento de las horas de ingreso de algunos convencionales, lo que, a su juicio, explicaría estas consecuencias.

“Cuando un trabajador empieza su jornada cuatro horas tarde, es totalmente entendible que quede extenuado si pretende terminar a tiempo su pega. Lógicamente esa persona, aprendiendo de su error, el día siguiente llega a la hora a trabajar. En la Convención seguimos repitiendo el mismo error por más de siete meses y, de no haber un golpe de timón, aunque nos den tres años más, no lograremos una buena constitución para las familias de Chile“, afirmó.

Mesa directiva se abre a jornada de reflexión

Desde la mesa directiva de la Convención afirman que el reglamento los faculta a solicitar sesiones extraordinarias, que implican trabajo de madrugada, festivos y fines de semana. “Eso nos expone a todos los trabajadores, no sólo a los convencionales, sino a asesores, equipos de prensa, personas de aseo y seguridad, a una gran carga de trabajo que puede afectar a la salud humana y condiciones con nuestras familias. Ese es el costo personal de este proceso”, afirmó el vicepresidente Gaspar Domínguez (INN).

Por eso, la idea de Squella y otros convencionales sigue tomando fuerza y la mesa ya piensa que avanzar hacia una jornada de reflexión o instancias similares “que nos permitan poder encontrarnos como humanos; porque antes que convencionales somo personas, humanos sintientes y, por cierto, esta situación no es ajena a nosotros y es un desafío del que tenemos que hacernos cargo”.

“Tenemos que sacar el trabajo adelante, cumplir los plazos, pero también somos personas y tenemos que cuidarnos”, remarcó Domínguez. En ese sentido, la idea es encontrar un mecanismo que les permita llegar a un balance entre los costos personales y la tarea encomendada que termina el próximo 4 de julio.

Fuente: Emol.com

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