Vilches relató que, pese a la tristeza, ha comenzado a encontrar consuelo gracias al cariño de su familia y amigos.
El querido comediante chileno Daniel Vilches vive uno de los momentos más difíciles de su vida tras el fallecimiento de su esposa, Mercedes Pineda, conocida cariñosamente como “Mechita”, con quien compartió más de 45 años de matrimonio.
La noticia se conoció a mediados de agosto y conmovió al mundo artístico nacional. Una de las primeras en manifestar su apoyo fue la actriz y exvedette Tatiana Merino, quien desde Australia compartió un emotivo mensaje de aliento hacia el comediante.
En conversación con Las Últimas Noticias, Vilches relató que, pese a la tristeza, ha comenzado a encontrar consuelo gracias al cariño de su familia y amigos.
“Ya se me está arreglando un poco el ánimo”, expresó, agregando que permanecer en Arica le ha permitido recibir la compañía de sus amistades, aunque en los próximos días viajará a Santiago para reencontrarse con sus hijos y nietos.
El comediante detalló que varios amigos han estado a su lado para distraerlo: “Ellos están casi todo el día conmigo, me llevan a almorzar a sus restaurantes todos los días, me llevan a pasear a Tacna y estamos dos días ahí, tengo varias amistades que me han ayudado a distraerme. Me sacan del hotel temporalmente”
El último deseo de “Mechita”
Con gran emoción, Vilches recordó una frase que su esposa le dijo en vida y que, asegura, se cumplió de forma inesperada: “Un día me dijo: ‘El día que a mí me pasó algo, yo quiero morir en Arica’. Y dicho y hecho (…) regalé todas las cosas de ella, porque los recuerdos matan. Todas las cosas se las llevó su hija, yo me quedé con los puros recuerdos, nada más. Estoy tranquilo, porque ella vino a morir donde le correspondía. Al lado de su familia, sus hijos y sus nietos. Y bueno, la vida tiene muchas sorpresas” señaló
Según el comediante, Mercedes fue siempre una mujer alegre, amante del canto y especialmente de los valses peruanos. “Era una mujer muy alegre, contenta, le gustaba cantar. Cantaba con sus amistades, le gustaban mucho los valses peruanos. Tenía alma chilena con peruana. Llegamos aquí, íbamos a Tacna, a un hotel muy bueno, y había un conjunto folclórico, le gustaba observarlos, todo muy bonito”.
La tristeza también afectó la salud del actor, quien reconoció haber tenido problemas de presión arterial y dificultades para dormir tras la partida de su compañera. No obstante, afirmó que poco a poco se ha ido estabilizando. “Creo que ya estoy más tranquilo. Mis amigos me han apoyado mucho y eso me ha ayudado a seguir adelante”, explicó.
A pesar del dolor, Vilches adelantó que tiene planes de regresar al trabajo: “Quiero trabajar un año más para despedirme. Trabajar, hacer algo, no quedarme encerrado en la casa. Prefiero hacer cualquier cosa. Quiero renovar las fechas, ver cuándo las hacemos, lo antes posible. Estoy bien de salud, estoy un poco enfermo de la rodilla, de los meniscos, pero ya estoy en tratamiento. Quiero trabajar, no quiero sentirme viejo, no estoy tan viejo todavía. Aún camino bien, la mente la tengo despierta, hablo perfectamente bien”, aseguró en humorista de 93 años.
Fuente: T13