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Cómo será la custodia de los votos de la mega elección

A partir de hoy, restan solo nueve días para que se de inicio al proceso eleccionario más grande de la historia de Chile, en el cual más de 14 millones de ciudadanos habilitados para votar tendrán que escoger a sus concejales, alcaldes, gobernadores regionales y a los miembros de la Convención que redactará la nueva Constitución.

Se trata de un proceso inédito, no solo por su magnitud, sino también por la logística que implicará debido a la pandemia del covid-19. Al ya conocido protocolo sanitario que se aplicó en el Plebiscito, se sumó la decisión de realizar los comicios en dos días, lo que implica resguardar las urnas y votos durante la madrugada del 16 de mayo.

La aplicación de esa medida, destinada a evitar aglomeraciones en los locales y con ello posibles contagios, aún genera ciertas dudas y suspicacias sobre un posible fraude electoral. Sin embargo, el presidente del Consejo Directivo del Servicio Electoral, Andrés Tagle, aseguró a Emol que no hay ninguna posibilidad de que ello ocurra.

“La garantía de que la custodia va a funcionar es total”, señaló, destacando que los sistemas de seguridad que serán implementados evitarán cualquier intento de sabotear el proceso, el cual comenzará formalmente el próximo jueves, cuando las FF.AA. y los delegados de las juntas electorales tomen posesión de los recintos de votación.

El protocolo para cuidar las cajas receptoras de sufragios, los votos sobrantes y los materiales a utilizar es el mismo que se dio a conocer el 20 de marzo en el Diario Oficial con miras a la fecha original de las elecciones en abril, el cual fue revalidado automáticamente tras la aprobación de la reforma que aplazó los comicios para mayo.

“Ese protocolo implica que las urnas son selladas por los vocales de mesa, se les pone una huincha engomada alrededor de ella y posteriormente se les pone un sello de seguridad que tienen un número que será igual para todas las urnas de la mesa, pero diferente de cada mesa de votación”, explicó la autoridad.

Según Tagle, “esos sellos se tienen que romper para abrirlas y por otro lado se levanta un acta donde se deja constancia de cosas relevantes, como la cantidad de personas que votó, la cantidad de colillas de esos votos y los votos no utilizados, que van a ir en una caja que también es enhuinchada y cerrada con los materiales“.

“Además, se detalla los números de los sellos que se le pusieron a las urnas. Por tanto, todas esas constancias son muy importantes a la hora de comprobar al día siguiente que las cosas estaban como correspondía. Esas urnas se le entregan al delegado, en una sala donde van a quedar guardadas durante toda la noche“, añadió.

Asimismo, destacó que “las copias de las actas se las llevan a la casa el presidente, el comisario y el delegado. La sala se cierra con llaves y con sellos de seguridad, quedando en custodia de las FF.AA. desde el exterior y con la prohibición estricta de que ninguna persona puede ingresar a ella“.

Otro aspecto importante que detalló es que “hay una autorización a los apoderados de los partidos políticos o candidatos independientes a permanecer en el local vigilando hasta el día siguiente, cuando el delegado abra la sala y entregue las urnas y cajas de útiles a los vocales de mesa, contra el acta de escrutinio que ellos se llevaron”.

Las medidas de seguridad

Acto seguido, el titular del Consejo Directivo señaló que “en la mesa tienen que revisar el estado en el que reciben las urnas y el material, contar los votos no utilizados y que la caja no haya sido violada. Si eventualmente fue violada, tienen que contar los votos y estos además tienen el sello que se lo pone cada elector”.

Este es un mecanismo confiable, que permite que cualquier fraude va a quedar en un intento, porque lo vamos a descubrir, a la larga van a faltar votos no usados y los sellos tienen una característica que siempre dejan rastro si son violados”, aseguró, junto con adelantar que este jueves se hará una demostración pública de su seguridad.

Consultado sobre cómo serán esos sellos, Tagle adelantó que “son rectangulares, de 25 por 15 centímetros, de un material plástico muy especial que cuando se retiran dejan una marca. Tienen un número de folio, que es el mismo de todos los sellos de una mesa”.

En cuanto a cómo dieron con ese sistema, indicó que debido al escaso tiempo que tuvieron para buscar, “se consiguió todo lo que había en Chile en muy pocas semanas, porque esto se estableció casi un mes antes de la elección y se legisló muy encima, pero logramos obtener todo acá en el país”.

“No era fácil con el poco tiempo, son 46 mil mesas, cada una con cuatro urnas con cajas de materiales, así que hay que multiplicar como por cinco por lo menos. Estamos hablando de 250 mil y dos sellos por urna, y ahí se llega rápidamente a 500.000, no son números menores”, destacó.

En tanto, sobre si revisaron experiencias en el uso de este mecanismo, sostuvo que “hay experiencias de voto anticipado durante varios días y eso tiene sus propios mecanismos de custodia de urnas. Pero este es el mecanismo más rápido que pudimos implementar y el más seguro, nos fuimos por lo que había disponible en Chile”.

Mientras, sobre la “huincha engomada” que establece el protocolo, con la cual se debe sellar los bordes de las urnas y la ranura por la cual ingresan los votos, Tagle despejó todo misterio, aclarando que se trata “de la típica cinta para embalar. Lo relevante es el sello de seguridad”.

Otro tema clave a la hora de resguardar el proceso es la elección de las salas en la que quedarán las urnas, las cuales tendrán que ser escogidas por los delegados electorales en conjunto con las FF.AA. y de orden encargadas del local. Sin embargo, el directivo aclaró que no hay grandes especificaciones al respecto.

“Son 2.731 locales en Chile y cada uno tiene características muy disimiles como para generalizar el tema, pero el criterio es que el espacio sea mediterráneo, en términos de que no tenga acceso desde el exterior”, indicó, además de aclarar que la cantidad de uniformados que quedará a cargo de la custodia será determinado por las FF.AA.

Al respecto, el ministro de Defensa, Baldo Prokurica, señaló a este medio que “las FF.AA., que por la pandemia están cumpliendo su despliegue en tiempos de paz más largo de la historia, asumirán con el mismo profesionalismo su responsabilidad en el proceso electoral, con más de 23 mil efectivos custodiando los locales de votación del país”.

¿Qué pasa si las urnas son vulneradas?

No obstante, pese a todas las condiciones descritas, Tagle advirtió que “si hay algún intento de violar las urnas nos vamos a dar cuenta y al darnos cuenta, dependiendo de la magnitud, se van a dejar las constancias y va a ser resuelto por los tribunales electorales, que tienen la facultad de calificar la elección como válida o nula”.

“Esa calificación puede ser desde la elección general hasta una mesa y ellos pueden anular la elección de una mesa y determinar si repetición si es necesario. Pero si es necesario, tiene que ver con que el caudal de votos de los afectados pueda alterar el resultado”, describió.

Sin embargo, recordó que “se han repetido elecciones en Chile, municipales completas y mesas especificas cuando ha habido otros intentos de fraude. Nosotros nos vamos a dar cuenta y el intento va a fracasar y, por lo tanto, no va a producir el efecto de alterar la voluntad popular”.

“Ahora, nunca ha sucedido en una elección que haya un atentado al proceso electoral, o sea, que haya un intento esa noche de romper material o actos violentos por la vía de la fuerza. Esperamos que no los haya, ahora eso no solo porque hay custodia de los votos esa noche, porque hay custodia de los votos días antes de la elección”.

En esa línea, recalcó que “eso nunca ha sucedido en Chile, entonces, no nos pongamos pesimistas de que aquí va a haber un atentado a nuestros procesos democráticos antes de tiempo. Así que la gente que vaya a votar con tranquilidad, nosotros hacemos un llamado a votar y a la participación”.

Finalmente, sobre cuánta gente creen que podría llegar a las urnas, manifestó que “es imprudente hacer estimaciones. Ojalá sea la más alta posible, nuestro llamado es a que la gente participe con seguridad, porque hay un protocolo sanitario, son dos días que ayudan a evitar aglomeraciones y ha habido vacunas para los vocales y buena parte del padrón electoral, más del 50% vacunado incluso con dos dosis”.

“Además el proceso de votación es corto, relativamente rápido, está todo sanitizado, hay alcohol gel a disposición, es obligatorio el uso de las mascarillas y creo que ir a votar es mucho menos riesgoso que ir a comprar a un supermercado o salir a hacer cualquier diligencia”, concluyó.

FUENTE EMOL

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