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“Antiturismo” en Punta Arenas: El debate abierto por cierre temprano de locales y el contraste con Argentina

El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, reconoció que existe un “problema” al respecto, puntualmente los domingos. Mientras que operadores turísticos de la zona apuntan a la normativa laboral en Chile, y advierten que esto podría agudizarse una vez entre en vigencia la ley de “40 horas”.

La inquietud de una turista nacional que optó por la Región de Magallanes y la zona más austral del mundo como vacaciones con su familia, evidenció un flanco para el turismo y el comercio que desató un debate entre los actores de ese territorio.

En concreto, en una carta al director a El Mercurio, Trinidad García Ortíz, planteó su preocupación frente a la poca apertura de locales ante la alta afluencia de turistas siendo temporada estival -la cual para el sector es primordial- y la comparó con la situación en la localidad de El Calafate, Argentina.

En el escrito, comenzó diciendo que con su familia fueron de vacaciones a “una parte de nuestra Ruta Fin del Mundo” y cruzaron a El Calafate, Argentina. “Volvimos maravillados de nuestra geografía sumado al excelente clima que nos acompañó durante toda nuestra estadía”, dijo García.

Sin embargo, relató que “al llegar a Punta Arenas, desde El Calafate, un domingo a las 14 horas, tuvimos muchas dificultades para encontrar un lugar para almorzar y luego en la noche para comer ya que algunos restaurantes estaban cerrados porque ese día no trabajaban”.

Asimismo, agregó que en ese momento se encontraban dos cruceros en el puerto, por lo tanto relató que había una gran cantidad de visitantes extranjeros que “estaban deambulando por la ciudad haciendo filas en los pocos restaurantes que estaban funcionando”.

Impresentable”, sostuvo, sobre todo considerando que el turismo “es una actividad muy sensible para muchos factores tanto nacionales como internacionales y ha sido un sector que todavía no logra recuperarse desde la pandemia”, manifestó.

Y por esa situación comparó la situación Chilena con la de Argentina. “En cambio, en El Calafate, al sur del mundo también, todo el comercio y restaurantes abiertos hasta altas horas de la madrugada para recibir a todos los turistas que llegan a ese lejano rincón de Sudamérica”, añadió.

Así, sugirió a los dueños y administradores de restaurantes “modificar el horario de atención, por lo menos durante la temporada de verano o cuando aumenta el flujo de turistas”.

Esto, según dijo, “para que los visitantes podamos disfrutar de la maravillosa carta gastronómica que nos ofrece la zona, tales como una magnífica centolla y cordero en todas sus versiones más el famoso y apreciado calafate sour sin obstáculos”.

El debate

La inquietud que manifestó García fue abordada por distintas autoridades y actores de Punta Arenas, quienes si bien reconocieron una problemática, tuvieron visiones distintas.

Por ejemplo, Claudio Radonich, alcalde de Punta Arenas, aseguró a Emol que “los problemas de la carta al director son reales y la persona que lo escribe creo que lo describe sin ninguna exageración. Habían barcos ese día y en los pocos restaurantes había una fila para poder entrar y eso es real”.

Y agregó que “esta carta fue una foto de un domingo en temporada alta. Ella describe una situación que, por supuesto, cuando uno es turista quiere tener los servicios y el día domingo para un turista puede ser como el día lunes o el día miércoles. No lo distingue”.

Afirmación de la cual discrepa Jaime Jelincic, presidente de de Gastropuc -que reúne a 70 centros gastronómicos de Punta Arenas- ya que aseveró a Emol que “si tú me preguntas a mí: ¿hay una demanda insatisfecha muy alta los domingos? Yo diría que no, que es falso”.

“Entiendo la molestia de esas personas, pero por lo menos en la cuadra que yo estoy, en O’Higgins, habían siete restaurantes el domingo abiertos de diez restaurantes disponibles, solo en la cuadra nuestra, o sea, en un tramo de 300 metros”, complementó.

Dicho eso, sostuvo que “yo no sé cuál ha sido la experiencia, lo que sí es importante es tener claro que mucho del comercio, pero no restaurantes, obvio que los domingos están cerrados. No abren”.

“Yo creo que a veces se produce una situación cuando hay alta presencia de turistas y llegan cruceros, se produce un escenario de sobrecarga que al parecer la disposición de los restaurantes abiertos no satisface al total de la gente”, manifestó Jelincic.

Una mirada similar a la de Paola Mirosevic, presidenta de Austrochile -agrupación de distintos servicios turísticos de Punta Arenas que reúne a 50 empresas- quien afirmó a Emol que “un poco más del 60% de los restaurantes del centro, sobre todo la calle O’Higgins y todo, están abiertos los domingos. Y también algunos de otros sectores”.

“Sí hay lugares abiertos en Punta Arenas, tal vez no todos, porque también no todos tienen la misma realidad ni los mismos flujos de pasajeros”, aseveró.

Comparación con Argentina y Artículo 26 del Código del Trabajo

Uno de los puntos que también generó discrepancias es la comparación que realizó Ortiz con Argentina, en donde los locales están abiertos hasta “altas horas de la madrugada”.

Para el jefe comunal de Punta Arenas, tiene que haber una responsabilidad transversal considerando que esa es una ciudad turística.

Y eso, según dijo, no viene “solamente por el Estado, sino también por la convicción de los dueños de restaurantes, que tienen que entender que el turista no distingue su estómago, no distingue ni horas, ni tampoco distingue días”.

“Lo que hemos pedido de manera expresa es entender que el privado también tiene una responsabilidad más allá del término legal de entender que una ciudad con servicios es una ciudad a la que la gente viene con seguridad, una ciudad que va a permitir buenas experiencias”, subrayó.

Con todo, la comparación con el funcionamiento del país trasandino levantó aún más la inquietud por parte del sector privado. Y todo radica en el artículo 36 del Código del Trabajo.

La normativa indica que “en el caso de los trabajadores de hoteles, restaurantes, pubs, bares, discotecas y similares, las labores realizadas en el día anterior a un día de descanso deberán finalizar, a más tardar, a las 00:00 horas”.

Además, específica que “en casos justificados, se podrá traspasar dicho límite hasta en tres horas, las que deberán pagarse con un recargo del cien por ciento sobre el valor de la hora ordinaria correspondiente al sueldo convenido”.

Y por último, que “el trabajador deberá tener un descanso no inferior a treinta y tres horas continuas, a partir del término de los servicios en la jornada que antecede a un día de descanso”.

Para Jelincic la situación con Argentina ha ido cambiando debido a la nueva administración de Javier Milei como Presidente de esa nación y el giro económico, y junto ello, el tipo de cambio.

El presidente de Gastropuc enfatizó en que antes que asumiera Milei la situación en ese país era “muy compleja, recibiendo una cantidad importante de turistas desde Chile, porque estaban con precios muy bajos, considerados más del 50% más bajos que nosotros, y eso también tenía en ello un costo operacional mucho más bajo, además de una alta cantidad de subsidios, especialmente acá en la Patagonia”.

Aquello, continuó, “hacía también que el sistema de funcionamiento de ellos fuera distinto, y tienen una normativa laboral mucho más laxa, más flexible, menos fiscalización y menos control”.

“Pero esas condiciones hoy día están cambiando. Hoy día, con el ajuste que está llevando Argentina adelante, ya no empieza a ser tan atractivo, por lo menos para los chilenos”, acotó.

Más en detalle, Mirosevic sostuvo que El Calafate tiene una cantidad de “más de 15 vuelos diarios de flujo turístico”.

Entonces, “obviamente, a ellos les conviene tener abierto”. En ese sentido, constató que en Punta Arenas no tienen esa cantidad de flujo turístico ni de vuelos como para que “todos los negocios, incluidos los más chicos, de repente puedan tener abierto todos los días”.

Con todo, el tema de la normativa laboral aparece como uno de los flancos por los cuales distintas actores alzaron la voz.

Según Jelincic, son “respetuosos con la ley laboral”, aunque manifestó que esta “a veces nos complica como para tener una mayor carga laboral, generando un mayor costo financiero a los locales y los restaurantes para trabajar todos los días de la semana”.

En esa misma línea, Mirosevic planteó que “tienes que pensar en la normativa laboral que permite trabajar dos domingos al mes, tienen que darle descanso a su gente. Entonces, cada negocio gestiona en forma diferente cómo dar los libres y cómo cumplir con la normativa“.

Un normativa laboral que para el presidente de la Asociación Chilena de Gastronomía, Máximo Picallo, afecta al sector y espera que hayan cambios.

“Lo que está pasando hoy día en algunos lugares es que efectivamente está costando mucho encontrar restaurantes abiertos un día domingo. Es simplemente el efecto de una ley laboral que no ha visto que el sector turismo, el sector gastronómico, debieran tener un estatuto especial”, agregó.

Tema que, según dijo, se lo planteó a los parlamentarios en la discusión legislativa de las “40 horas”, agregando que con la reducción de la jornad alaboral la problemática se agudizará. “La situación de los días domingo, incluso de las turnos de noche, va a ser sumamente compleja y seguramente vamos a ver muchos más casos como los que se dieron en Punta Arena, pero ahora a lo largo de todo el país”.

Algo que para Jaime Guazzini, presidente de Fedetur, también es fundamental para mejorar la situación en el sector. Quien además lo considera como un “tema pendiente”.

Según dijo a Emol, lo ideal sería “avanzar en adaptabilidad laboral y contar con una regulación que se haga cargo de las particularidades de la industria, ya que le Ley de 40 horas algo aborda pero es insuficiente”.

Y, al igual que Picallo, planteó que el tema de los domingos sigue siendo una traba ya que “hoy no es posible que empleador y trabajador puedan pactar que en períodos de alta demanda, como el verano, si el trabajador lo estima para obtener mayores ingresos, pueda trabajar todos los domingos del mes, y los dos de descanso que contempla la ley, se los tome en otras fechas”

“Esa adaptabilidad iría en beneficio tanto del empleador, del trabajador, y también de los turistas, al permitir que los servicios turísticos puedan funcionar con normalidad, especialmente en los períodos de mayor demanda”, cerró.

Fuente: Emol

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