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“Problema severo de gestión”: Economistas califican de “insostenible” el déficit fiscal y exigen ajuste con urgencia

El déficit fiscal con el que termina la actual administración, luego de que este viernes se diera a conocer el set de información oficial faltante respecto al desempeño de la política fiscal en 2025, dejó mucho que desear para el rubro económico, de acuerdo a diversos economistas y expertos del sector, quienes califican la situación fiscal como “grave” y una que requiere un ajuste con sentido de urgencia.

El Gobierno de Gabriel Boric terminó con un tercer incumplimiento consecutivo de sus propios objetivos fiscales, que en 2025 fue tres veces peor al pronosticado originalmente.

De acuerdo con el Informe de Finanzas Públicas (IFP) del cuarto trimestre del año pasado que elabora la Dirección de Presupuestos (Dipres), el balance del sector público arrojó un déficit estructural de 3,6%, que se instala como el peor resultado desde que se implementó la regla fiscal en 2001.

Además de esto, un “grave desvío” presionará el primer año del Ejecutivo entrante, ya que se espera una proyección que los deja con un saldo negativo de 2,7%.

Si bien la meta del Gobierno era “heredar” un déficit estructural del 1,1% para este año, nuevas proyecciones estiman que el balance negativo será de 2,7%.

Qué dicen los expertos

Matías Acevedo, economista y exdirector de Presupuestos durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, señaló en agosto del año pasado que veía con una alta probabilidad que los ingresos fiscales que proyectaba el Gobierno no se cumplieran.

Ahora, tras las “muy malas noticias para las finanzas públicas“, de acuerdo a sus palabras vía X, sostuvo que el problema de fondo es que “un desequilibrio estructural del 3% del PIB por segundo año consecutivo es simplemente insostenible“.

Por ello, asegura que la situación fiscal “requiere un ajuste con sentido de urgencia“.

“El futuro gobierno debe realizar los ajustes que estime convenientes con urgencia, sin pequeñeces políticas por parte de la futura oposición. Porque si esto no se corrige a tiempo, los costos terminan pagándolos, no los políticos, sino, como siempre, las familias más vulnerables de nuestro país”, agregó en su publicación.

Por otra parte, el exministro de economía José Ramón Valente y la economista Francisca Kegevic también mostraron su preocupación tras los negativos números revelados en el informe de la Dipres, quienes en una columna de opinión publicada este sábado en El Mercurio señalaron, respecto al gasto fiscal, que “cualquier padre o madre de familia sabe que, si se gasta más de lo que se tiene, la deuda del hogar aumenta o los ahorros disminuyen”.

En esa línea, sostienen que “el abultado déficit fiscal, el aumento de la deuda externa y la reducción de los fondos soberanos no pueden explicarse por factores internacionales, sino por desorden, exceso de gasto y despilfarro de recursos fiscales“.

“En una crisis internacional, disponer de recursos en los fondos soberanos parece más conveniente que salir al mercado a pedir prestado en medio del shock. Los primeros se pueden girar discrecionalmente; lo segundo depende de la voluntad de los bancos y prestamistas”, agregan.

También dicen que uno de los costos de “el mal uso de los fondos soberanos” es que “le ha restado credibilidad a esta herramienta de política fiscal (…). Es por ello que, según sostienen, “será responsabilidad del gobierno entrante pagar por la irresponsabilidad de la actual administración. Y, como siempre ocurre cuando se pierde la confianza, recuperar la credibilidad exige perder grados de libertad”.

En ese sentido, ven como una opción que el próximo Ejecutivo “debiera, como mínimo, pedir autorización en la ley de presupuestos para el uso de los fondos soberanos“.

“El incumplimiento fue gigantesco”

Macarena García, economista sénior de LyD, en conversación con El Mercurio lamenta que “el incumplimiento fue gigantesco, sin mediar ningún argumento económico que justifique este desequilibrio (…). Esto muestra que ya no existe meta de balance, sino que solo una estimación de un déficit estructural, por lo que siguen debilitando la institucionalidad”.

La economista enfatiza en “la debilidad de los ingresos tributarios no mineros”, que en 2025 registraron su peor desempeño en una década, sin contar el período de pandemia. A su juicio, “el comportamiento anómalo de la recaudación en el último trimestre entrega señales de que Chile enfrenta un problema de fondo de ingresos que excede a una administración en particular“.

García añade que “hay que tomar en cuenta que este déficit hubiera sido aún más alto si no se hubiera retirado extraordinariamente recursos de las empresas públicas. Esto solo refleja que hubo un problema severo de gestión del actual Gobierno“.

Rodrigo Montero, decano de la Facultad de Administración y Negocios de la U. Autónoma, dice que “se trata de un desvío grave; la situación fiscal en nuestro país es realmente delicada, como nunca antes se había visto”.

Valente y Kegevic proyectan en su carta que “el gobierno entrante deberá decidir qué hacer con los recursos extraordinarios que el fisco recibirá. Una alternativa es gastárselos, como se hizo con los ingresos adicionales del litio. Pero eso sería repetir la irresponsabilidad. Habiendo descartado esa opción, el dilema será ahorrar en fondos soberanos o reducir deuda“.

Fuente: Emol

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