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La educación superior espera a tres jóvenes en proceso de reinserción

Con destacados puntajes en la PAES, usuarios del programa de Medidas Cautelares Ambulatorias proyectan su ingreso a la vida universitaria en Atacama, demostrando que la reinserción social también se construye desde la educación.

Tres jóvenes que forman parte del programa de Medidas Cautelares Ambulatorias (MCA) rindieron recientemente la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES) y obtuvieron resultados que les permitirán continuar sus estudios durante este año en la región de Atacama. Uno de ellos alcanzó un destacado puntaje ponderado cercano a los 800, reflejo del esfuerzo personal y del acompañamiento recibido durante su proceso de reinserción social.

En este contexto, la directora del Servicio de Reinserción Social Juvenil de Atacama, Carolina Cortés, junto al jefe técnico (s) de la institución, Pablo Henríquez, visitaron el centro de cumplimiento “Rafael Maroto”, donde se ejecuta el programa MCA —desarrollado por la Fundación Serpaj Chile y acreditado por el Servicio de Reinserción Social Juvenil—.

La visita tuvo como objetivo compartir un espacio de conversación y reflexión con los tres jóvenes, reconociendo sus logros académicos y el camino recorrido para alcanzar estos resultados. La instancia permitió destacar el valor de la educación como una herramienta clave para abrir nuevas oportunidades y fortalecer los procesos de reinserción.

Los jóvenes ya proyectan su futuro en distintas áreas del ámbito técnico y universitario. Daniel, oriundo de Copiapó, estudiará Ingeniería en Electricidad; José, de Vallenar, iniciará la carrera de Ingeniería Civil en Minas; mientras que Vicente, también de Copiapó, optó por la especialidad de Mecánica y Electromovilidad. Las tres opciones responden tanto a intereses personales como a áreas con proyección laboral en la región.

En el encuentro también participaron el director del programa MCA, Javier Gallegos, junto a la jefa técnica y la gestora de casos del mismo dispositivo. En un ambiente distendido, compartieron un café helado, mientras conversaban sobre los desafíos que cada uno enfrentará en el corto plazo, el esfuerzo que implicó llegar hasta este punto y las expectativas que hoy tienen respecto a su futuro.

Uno de los usuarios agradeció el acompañamiento que le entregó el equipo del centro de cumplimiento. “Para mí fueron un familiar más. La preocupación mostrada por parte de los profesionales del Rafael Maroto fue muy importante”, aseguró el joven, quien agregó que lo trataron muy bien y priorizaron sus talentos y virtudes por sobre sus faltas o defectos.

Más allá de los puntajes obtenidos, la jornada destacó las historias de superación personal de jóvenes que, pese a haber tenido conflictos con la justicia, hoy visualizan un camino distinto, marcado por la formación, el compromiso y la esperanza de alcanzar el éxito a través de la educación superior.

La directora del Servicio de Reinserción Social Juvenil en Atacama puso en relieve que estos logros son resultado del trabajo articulado entre los equipos técnicos, las familias y, especialmente, los propios jóvenes, reafirmando que la reinserción efectiva es posible cuando existen oportunidades reales y acompañamiento permanente.

FUENTE: Comunicaciones, Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil Ministerio de Justicia y Derechos Humanos Gobierno de Chile

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