La Asociación de Productores y Exportadores Agrícolas del Valle de Copiapó (APECO) manifestó su preocupación por el aumento de robos de uva en la región de Atacama. Su gerente, Alejandra Narváez González, hizo un llamado a las autoridades y a la comunidad para enfrentar un problema que afecta directamente la producción destinada a la exportación y al mercado interno.
La dirigente explica que la falta de coordinación institucional ha dejado a los agricultores en una situación de vulnerabilidad. La ausencia de la mesa de trabajo, que en años anteriores permitía diseñar estrategias conjuntas, ha derivado en un escenario donde los robos se multiplican. Los productores señalan que la carretera principal podría ser un punto clave para reforzar la fiscalización, pero hasta ahora no se han implementado medidas concretas. La preocupación se centra en que la fruta sustraída corresponde a cosechas en curso, destinadas principalmente a la exportación.
El problema no se limita al robo en los predios, sino también a la circulación de la fruta en mercados informales. Según Narváez, parte de la producción sustraída termina en ferias libres y puntos de venta callejeros, mezclándose con la oferta legítima. Esto genera un doble impacto: por un lado, la pérdida económica para los agricultores, y por otro, la dificultad de distinguir entre fruta robada y fruta comercializada de manera regular. La situación plantea un desafío para las autoridades locales, que deben fiscalizar tanto el origen como la distribución de la uva.
Las denuncias realizadas por los productores no han tenido, según ellos, un efecto disuasivo. La percepción es que los procedimientos judiciales y policiales no logran frenar la comercialización de fruta robada, lo que alimenta un circuito informal difícil de controlar. La falta de resultados visibles genera frustración en el sector agrícola, que insiste en la necesidad de medidas más efectivas y coordinadas.
En conclusión, el robo de uva en Atacama se ha convertido en un problema recurrente que afecta la seguridad de los agricultores y la competitividad de la producción regional. APECO reitera su llamado a las autoridades para retomar las instancias de coordinación y fortalecer la fiscalización, con el objetivo de proteger una actividad clave para la economía local y nacional.




