El verano invita a disfrutar, pero también exige cuidados frente al calor, la radiación solar y las actividades al aire libre. La prevención es la mejor herramienta para proteger tu salud.
Las altas temperaturas y el tiempo que pasamos fuera de casa aumentan la posibilidad de golpes de calor, quemaduras solares, e incluso picaduras, producto de la mayor presencia de insectos en entornos naturales, factores característicos de esta época del año.
Por ello cuidar la salud es prioritario, y desde Mutual de Seguridad invitan a anticiparse con medidas simples para disfrutar la temporada con tranquilidad.“Durante la temporada de verano es fundamental anticiparse a los riesgos asociados al calor y a la exposición solar, especialmente en trabajadores que desarrollan labores al aire libre. Medidas simples como una correcta hidratación, pausas programadas, uso de elementos de protección personal y la atención oportuna a los primeros síntomas pueden marcar la diferencia y prevenir consecuencias graves para la salud”, explica Rafael Borgoño, director médico del Hospital Clínico de Mutual de Seguridad.
Recomendaciones a seguir
Uno de los principales riesgos durante los meses estivales es la deshidratación, especialmente en personas que realizan actividades físicas o laborales al aire libre. Para prevenirla, se recomienda consumir agua de manera frecuente, incluso sin sensación de sed, evitar bebidas alcohólicas o con alto contenido de azúcar y, además, privilegiar alimentos frescos y ricos en líquidos.
Asimismo, las altas temperaturas pueden provocar golpes de calor, una condición grave que se manifiesta con síntomas como mareos, náuseas, dolor de cabeza, confusión o incluso pérdida de conciencia. Para reducir este riesgo, es clave evitar la exposición prolongada al sol en las horas de mayor calor, utilizar ropa liviana y de colores claros, realizar pausas en lugares frescos y proteger especialmente a niños, personas mayores y trabajadores expuestos al sol.
En esa misma línea, es recomendable evitar salir al exterior en horarios que abarquen entre las 11:00 y las 17:00. En ese bloque el sol es más intenso, por lo que lo ideal es evitar la exposición solar y permanecer en lugares frescos. Si es inevitable salir al exterior durante esas horas, es vital tomar todas las precauciones necesarias para protegerse, especialmente en días con olas de calor.
Por su parte, la exposición a los rayos UV representa un riesgo relevante para la piel y la salud en general. Para prevenir quemaduras y daños a largo plazo, se aconseja aplicar protector solar con un factor adecuado, replicarlo cada dos horas, utilizar sombreros y lentes de sol con filtro UV.
Durante el verano también aumenta la presencia de insectos, lo que eleva la probabilidad de picaduras. Mutual de Seguridad recomienda usar repelente, vestir ropa que cubra brazos y piernas cuando sea posible, mantener los espacios limpios y acudir a un centro de salud en caso de reacciones alérgicas, infecciones o síntomas persistentes.
Finalmente, el verano también trae la temporada de piscinas y actividades acuáticas, lo que implica riesgos como ahogamientos, lesiones y calambres. Para prevenirlos, evitar juegos peligrosos en el agua, correr por los bordes de las piscinas, piqueros en zonas poco profundas o desconocidas, y preferentemente elegir bañarse siempre en lugares vigilados.
Desde Mutual de Seguridad recalcan que la prevención es clave para disfrutar de un verano seguro y saludable, tanto en el trabajo como en las actividades recreativas, y refuerzan su compromiso con la promoción de conductas de autocuidado que protejan la vida y la salud de las personas.
FUENTE: AGENCIA




