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Borró el post, pero ya era tarde: el polémico uso de 31 Minutos de un candidato presidencial

La campaña presidencial colombiana entró en turbulencia luego de que Sergio Fajardo, exalcalde de Medellín y figura del Partido Dignidad y Compromiso, publicara piezas gráficas donde utilizaba a los personajes de 31 Minutos para promover su propuesta de seguridad, llamada Plan Guardián. El problema: nunca tuvo autorización para usar a Tulio Triviño, Mario Hugo ni al resto del elenco del programa chileno.

El post se viralizó en minutos y el daño quedó hecho. Aunque Fajardo lo borró rápidamente, los creadores de 31 Minutos reaccionaron de inmediato, calificaron el hecho como “una falta total de respeto”, y denunciaron públicamente el uso ilegal de la imagen de sus personajes en un contexto político que no les pertenece.

Una campaña que cruzó un límite inesperado

Las gráficas difundidas por el equipo de Fajardo imitaban el estilo del noticiero ficticio del programa infantil, como si Tulio Triviño estuviera “reportando” avances del Plan Guardián. Las imágenes simulaban segmentos de control territorial, seguridad ciudadana y combate al narcotráfico, todos narrados por los famosos títeres.

El problema no solo fue creativo: fue legal. La productora Aplaplac, dueña de los derechos de 31 Minutos, recordó que la marca tiene reglas estrictas para evitar confusiones, sobre todo cuando se trata de campañas políticas. El equipo ha sido categórico durante años: 31 Minutos no participa en propaganda electoral, ni en Chile ni en ningún otro país.

La publicación de Fajardo rompió ese principio, convirtiendo un símbolo cultural chileno en vocero improvisado de un plan de seguridad colombiano.

“Nunca nos metemos en política”: así reaccionó 31 Minutos

La respuesta fue inmediata. Aplaplac denunció que el candidato había usado imágenes, personajes y el logo del programa sin permiso ni licencia. También recordó que cualquier uso público de su marca debe dejar claro si es un show tributo o una recreación autorizada, lo que no ocurrió en este caso.

La molestia también se replicó en redes sociales, donde cientos de usuarios chilenos defendieron al icónico noticiero de títeres. En pocos minutos, comentarios como “No se metan con Tulio”, “Derechos de autor básicos” o “Esto es robo creativo” se multiplicaron.

El episodio terminó cruzando fronteras: medios de Chile, Colombia y otros países cubrieron el incidente, dejando en evidencia el alcance cultural del programa y el impacto que puede tener su uso indebido.

Fajardo borró la publicación, pero la polémica ya estaba instalada

Aunque el equipo del candidato retiró las imágenes después del reclamo, el contenido ya se había viralizado. El borrado fue leído como un intento tardío por controlar el daño.

Para analistas políticos en Colombia, el error expone un problema recurrente en campañas digitales: la tentación de “viralizarse” mediante figuras ajenas sin medir las consecuencias legales o culturales. Esta vez, la apuesta falló y terminó golpeando a la candidatura de Fajardo.

Mientras tanto, en Chile la postura de 31 Minutos quedó clara: proteger su obra, evitar usos políticos y marcar distancia de cualquier intento de apropiación.

La polémica podría tener implicancias legales, pero por ahora ya dejó una lección: no cualquiera puede convertir a Tulio Triviño en vocero de una campaña presidencial.

Fuente: Publimetro

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