A la mitad de su gira nacional llegó este viernes la candidata presidencial del oficialismo y la Democracia Cristiana, Jeannette Jara. Han sido 15 ciudades en nueve regiones donde la exministra de Trabajo ha realizado los diálogos “Soluciones para Chile”, con los que está recogiendo prioridades ciudadanas para incorporar en su programa de Gobierno.
Esta estrategia la anunció a la par que comunicaba que dejaría de participar en foros con otros candidatos presidenciales.
De hecho, en el balance que realizó ayer la abanderada se refirió a sus contrincantes. “Un claro ejemplo de lo que es el centralismo en Chile, es precisamente la preocupación de algunos candidatos por el hecho de que yo no esté encerrada en un salón en Santiago y me encuentre recorriendo el país escuchando a las personas. Y lo seguiremos haciendo en las próximas dos semanas, porque aquí está la ciudadanía que queremos representar”, sostuvo desde Chillán.
Y es que la ausencia de Jara en debates presidenciales ha sido reprochada por casi todos sus contrincantes, incluyendo Marco Enríquez-Ominami.
“Ella es la exministra del Presidente Gabriel Boric y lamento que no esté, porque esta era una instancia para que pidiera disculpas por una serie de mentiras que ha ido planteando, no solamente de los programas de los otros”, fustigó Kast en Icare este martes, aludiendo a las críticas del comando de Jara a su idea de “Chao Préstamo”.
Este jueves, en el Foro Anual de la Industria, volvió a echar en falta su presencia. “Si no puede venir que envíe a un representante, puede ser uno de los actuales ministros, el presidente de TVN, que están todos hoy hablando por ella, ya que ella no viene”, ironizó.
En dicha instancia, ME-O, también lanzó un dardo contra Jara, apuntando a “la ausencia la candidata oficialista que rehúye de sus responsabilidad democráticas”.
En su cuenta de X este Martes, Matthei también hizo descargo por la ausencia de la candidata oficialista en Icare. “Lamentablemente, la ex ministra del Trabajo no estuvo abordando propuestas sobre empleo. Hoy vivimos una tragedia, que tiene a un millón de chilenos sin pega”.
Pero el flanco que ha abierto la inasistencia de la abanderada a los debates es solo una parte de los problemas de la campaña. En lo principal, la gira nacional se ha visto empañada por la pugna oficialista que desató las críticas del presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, contra el exministro de Hacienda, Mario Marcel.
La confrontación que generó el reproche de Carmona por la falta de recursos para las necesidades sociales abrió un debate sobre la disciplina fiscal que derivó a ribetes fratricidas. Voces del Socialismo Democrático pidieron al timonel no volver a hablar de la campaña, y pusieron en duda el respaldo del partido a Jara, ante lo que Juan Andrés Lagos (PC), acusó una “brutal agresividad” de los aliados oficialistas en orden a “silenciar” al partido.
La tensión alcanzó a tal punto que arribo al gabinete de Boric. La ministra de la Mujer, Antonia Orellana (FA), declaró que “Lautaro Carmona podría guardarse algunas declaraciones”, lo que fue rebatido por el titular de Educación, Nicolás Cataldo (PC). “Lo que yo jamás haría es decirle a un presidente de un partido que se guarde, que se quede callado”, aseveró, advirtiendo que eso “es un límite que tenemos que tener mucho cuidado”.
“Sí y no” dice un dirigente del comando de Jara, consultado por si la polémica de Carmona ha empañado la gira por el país. “Ha afectado el debate nacional, pero tenemos una buena evaluación de la cobertura local”, comenta.
En el centro de operaciones de Jara, ubicado en Londres 76, hay quienes ven la pugna en una coalición de nueve partidos como inevitable. Pese a ello, han intentado sofocar la polémica ante la preocupación de que se prolongue más allá de esta semana, con telefonazos entre dirigentes políticos, y el permanente desmarque de la candidata con el PC.
Debate
En conversación con Emol, analistas políticos evaluaron la efectividad de la gira de Jara para apuntalar la campaña, en medio de los dardos de sus rivales y el lío interno que generó las declaraciones de Carmona.
El académico de la Universidad de Talca, Mario Herrera, indicó que el despliegue “es la estrategia correcta implementada de una forma incorrecta. Es correcta porque la aleja del foco de conflicto. Evita las peleas directas con Kast y detuvo la baja importante que tuvo en las encuestas las últimas semanas. El problema es que la candidata no puede controlar a su propio partido político. Ya no es un error no forzado, sino que se está transformando en un problema sistemático de su campaña”.
“Dejando eso de lado, la decisión es correcta. De haber participado en los debates, ella se hubiese transformado en el eje de conflicto contra al menos tres candidatos, a lo que se suman todos los problemas que le genera tener un programa de primarias y no uno consolidado de cara a la primera vuelta”, agregó.
El académico de la Universidad Central, Marco Moreno, señaló que “el despliegue en el territorio de Jara ha sido una apuesta clara por reforzar su vínculo con el electorado popular y mostrarse como una candidata cercana, en terreno. Esa estrategia puede ser efectiva para consolidar su base, pero tiene límites evidentes si no se acompaña de señales de competencia política”.
“Al restarse de los grandes foros y espacios de contraste, Jara ha ganado control comunicacional, pero ha perdido visibilidad en un momento clave donde debe ampliar su electorado y demostrar capacidad de gobernar. La gira suma en lo simbólico, pero no reemplaza lo estratégico: sin relato nítido ni liderazgo visible, el riesgo es que la campaña se vuelva itinerante, pero sin dirección clara”, añadió.
A su vez, el investigador asociado a Faro-UDD, Rodrigo Pérez de Arce, sostuvo que “Jeannette Jara salió a regiones buscando dar un golpe de efecto a una campaña que perdía tracción tras las controversias sobre su programa y los cuestionamientos a su preparación. Sin embargo, la estrategia no funcionó”.
“Lejos de dominar la agenda noticiosa con propuestas territoriales, la atención mediática sigue concentrada en los problemas de Santiago: su ausencia en debates, la confusión generalizada dentro de su comando, y las tensiones entre voceros que terminan ventiladas en la prensa. El resultado es paradójico: los puntos de prensa regionales, diseñados para hablar de temas locales, se convierten en sesiones donde la candidata debe dar explicaciones permanentes por las polémicas capitalinas”, adujo.
Del mismo modo, indicó que “esta dinámica revela algo más preocupante que una mala estrategia comunicacional. Más que apuntalar la campaña, se ve una candidata que no solo está físicamente ausente del lugar donde se toman las decisiones, sino que carece de la fuerza para incidir en ellas”.
Por su parte, el académico de la Universidad Autónoma, Tomás Duval, señaló que “la gira de la candidata Jara se pareció más a una gira de una ministra que de una candidatura presidencial en cuanto convocar solo a ciertos espacios de la alianza de partidos”.
“La gira hizo de cierto modo quitarle protagonismo a la candidatura y permanecer envuelta en debates de los propios partidos que más bien le restan a la candidatura. Quizás más allá de la gira, es válido preguntarse si Jara es realmente una buena candidata o no”, inquirió.
Del mimo modo, Eric Latorre, director del magister de gobierno y dirección pública de la Universidad Autónoma, consideró que “a priori, el balance no puede ser bueno en tanto todo el eje noticioso de la semana sobre la candidata de Jara estuvo en torno a sus disputas con Carmona y otros dirigentes del partido comunista. Por consiguiente, la candidata no pudo desplegarse tranquila, armar una agenda, hacer puntos de prensa relevantes con relación a temáticas más ciudadanas y más sociales, y se vio siempre obligada a responder con relación a las críticas de su propio partido”.
“Esta situación no solo es compleja por lo que pasó en la semana, sino también porque tiene una difícil proyección en adelante”, añadió y apuntó que “si la candidata sigue siendo torpedeada y acusada de alguna manera, va a ser muy difícil que logre un equilibrio entre ser comunista, representar a una coalición de centro izquierda, y a la vez poder hacer una campaña razonable que le permita crecer por sobre el piso que le da hoy día el Gobierno”, observó.
Fuente: Emol.com