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Bombardeo en Gaza: Israel intensifica su ofensiva mientras crecen las críticas internacionales

El bombardeo al hospital Nasser en Gaza, que dejó más de veinte muertos entre ellos periodistas y rescatistas, reaviva la discusión sobre los límites de la ofensiva israelí y la indiferencia de la comunidad internacional. Mientras  los aliados de Israel priorizan sus intereses estratégicos en Medio Oriente, la tragedia humanitaria en la Franja corre el riesgo de transformarse en una crisis olvidada.

El reciente bombardeo al hospital Nasser, en la ciudad de Jan Yunis, que dejó al menos 20 personas muertas —entre ellas periodistas y rescatistas— ha vuelto a encender las alarmas sobre la magnitud de la ofensiva israelí en la Franja de Gaza. Israel ha justificado el ataque como una acción dirigida contra objetivos de Hamas, pero las imágenes de cuerpos civiles bajo los escombros han desatado protestas en diversas ciudades y han llevado a organismos internacionales a denunciar posibles crímenes de guerra.

Para el analista internacional y académico de la Universidad Andrés Bello, Marcelo Pérez, lo ocurrido permite reabrir un debate incómodo: ¿hasta dónde puede llegar Israel en su estrategia militar sin que se configure un genocidio? “Lo que el material audiovisual que llega desde Gaza nos demuestra es que sí hay un ataque sistemático contra una etnia específica, que es la árabe en la franja de Gaza. Desde mi punto de vista se puede considerar un genocidio, porque también el corte de las ayudas humanitarias y el bloqueo médico hacen que sistemáticamente el pueblo árabe se extinga”, advierte.

Intereses y silencios en la comunidad internacional

Más allá del drama humanitario, Pérez subraya que el análisis global está atravesado por los intereses estratégicos de cada nación. “Para los aliados de Israel, este país es un socio poderoso en un lugar estratégico: Oriente Medio. Desde ahí puede influir sobre Arabia Saudita por el petróleo, contener a Irán o ejercer presión en Siria. En cambio, para Europa, el conflicto en Ucrania es más cercano; para Asia, la tensión entre India y Pakistán o la guerra comercial con Occidente; y en Latinoamérica, la mirada hoy está puesta en Venezuela y la presencia militar de Estados Unidos”, explica.

Según el especialista, esa dispersión de conflictos globales provoca que Gaza pierda centralidad en la agenda. “Al final puede terminar pasando lo mismo que en Ruanda, Armenia o Guatemala: atrocidades que fueron noticia lejana, porque los países se mueven por intereses, no por valores humanitarios”, sentencia.

¿Hasta dónde puede llegar Israel?

Uno de los puntos más sensibles del análisis es si Israel ya cruzó los límites en su accionar militar. Para Pérez, la respuesta es clara: “La cantidad de civiles que han muerto, los niños asesinados y la población que muere de hambre muestran que ya se han cruzado muchas líneas. El próximo paso sería algo tan brutal como la instauración de campos de exterminio o el uso de armas biológicas. Si no se ha detenido hasta ahora, no veo una valla que Israel no pueda cruzar”.

La ventaja estratégica de contar con el respaldo de Estados Unidos también explica la impunidad percibida. “Un ataque contra Israel sería considerado un ataque contra Estados Unidos. Y ningún país está dispuesto a pagar ese precio. Además, el beneficio político de ayudar a Gaza es casi nulo, mientras que el costo de enfrentarse a Washington o Tel Aviv es enorme”, concluye el académico.

En un escenario donde la devastación humanitaria convive con los cálculos geopolíticos, la pregunta que permanece abierta es si la comunidad internacional estará dispuesta a establecer un límite real a la ofensiva israelí, o si Gaza terminará siendo, otra vez, un genocidio ignorado.

Por Marcelo Pérez, académico de la Escuela de Periodismo de la Universidad Andrés Bello y especialista en relaciones internacionales.

FUENTE: AGENCIA

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