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Rodrigo Delgado, exministro del Interior: “La autoridad boliviana no ha querido colaborar nunca”

Desde inicios de marzo, Rodrigo Delgado (UDI), el otrora alcalde de Estación Central y último ministro del Interior de Sebastián Piñera, se mantiene desplegado como parte de su candidatura a consejero constitucional en la región Metropolitana. Forma parte de la lista Chile Seguro, de Chile Vamos, y apuesta por conseguir uno de los cinco escaños de la capital.

Desde su salida de La Moneda, hace un año, había mantenido un perfil más reservado. De hecho, sus redes sociales registraban poco movimiento. Hasta ahora.

De entrada, admite que hay menos interés ciudadano en este nuevo proceso constitucional. Por contrapartida, asegura que en los territorios la seguridad se ha tomado fuertemente la agenda.

En ese contexto, celebra que este Gobierno haya sacado adelante la Ley de Infraestructura Crítica para poner militares de la frontera, pese a las dificultades que ha generado la reconducción en la frontera con Bolivia. “La autoridad boliviana no ha querido colaborar nunca. A mi juicio, es porque son parte del problema”, asegura.

También valora el cambio de postura de la actual administración en estas materias. “Han tenido que entender que aquí no se trata de que ser más duro solamente es de derecha”, afirma. Recuerda su tiempo como ministro del Interior, y reconoce que le habría gustado debatir con los Boric, Jackson y Vallejo de este gobierno, en lugar de los que tuvo que enfrentar cuando eran parlamentarios.

“LA GENTE QUEDÓ UN POCO SATURADA CON EL PROCESO CONSTITUCIONAL ANTERIOR”

-Ya comenzó el despliegue territorial por la elección de constituyentes ¿Qué es lo más importante que debe estar en la Constitución, según le ha transmitido la ciudadanía en la calle?

Lo primero que hay que sincerar es que hay todavía desconocimiento de parte de la gente en general con respecto al proceso, las fechas. Hay mucha gente que dice: “Bueno, esta campaña para qué lo que es”. Mucha gente no está todavía al tanto de lo de lo que se viene y yo creo que ahí tanto el Servel, autoridades de gobierno, tendrán que incrementar obviamente la campaña comunicacional.

Segundo, una vez que uno está en el territorio, es impresionante como el tema de la seguridad ha adquirido relevancia, no sólo en los medios de comunicación, sino que también se ha tomado la agenda de los ciudadanos. Por supuesto, la gente plantea su problemática muy local. Y cuando uno está como candidato o consejero constitucional, el gran desafío es cómo explicarle a la gente desde lo que es su barrio o su plaza, cómo este debate y una nueva Constitución puede impactar en su día a día.

-¿La ciudadanía está desconectada o desanimada en este nuevo proceso? En el proceso anterior parecía haber más ambiente.

Pasa que la gente efectivamente quedó un poco saturada con el proceso anterior, dado la dinámica que se dio en la Convención en ese entonces. Y después vino fin de año, el verano. Ahora la gente también está pensando en el inicio de marzo, procesos que son bien complejos para la familia. Pero lo primero que a uno le dicen es: “Ojalá que no se repita la historia de la Convención pasada”. La gente quiere cambios, pero obviamente quiere cambios que sean razonables, graduales y que no afecten finalmente su su calidad de vida.

-¿Y usted cree que podría llegar a pasar lo mismo?

No, yo creo que hay grandes diferencias. Las bases constitucionales dan un marco de referencia. Después están los expertos, que ya comenzaron dando inicialmente una muy buena señal de respeto o de trabajo en equipo, de sobriedad, que fue bien interpretada en general.

Pero hace un par de días hubo una mala señal, a mi juicio, con esto de dejar fuera a las FFAA de un capítulo. Y no es que no se va a discutir como lo han explicado, pero para mí es fundamental que la Fuerza Armada y la Policía estén a nivel de capítulo. Lamentablemente, el tema del crimen organizado llegó para quedarse. Tenemos es un crimen organizado que avanza a nivel mundial, avanza a nivel latinoamericano con más capacidad de fuego, con más capacidad de conexión nacional e internacionales, de captación de personas, de dinero. Y eso requiere un Estado eficiente en el combate.

“LA AUTORIDAD BOLIVIANA NO HA QUERIDO COLABORAR NUNCA. SON PARTE DEL PROBLEMA”

-El Gobierno admitió que la reconducción hacia Bolivia ha tenido problemas, pues sólo reciben de regreso a bolivianos en la frontera ¿Cómo se puede enfrentar esa situación? Se decidió poner militares, pero aún así no ha sido efectivo para terminar con la circulación ilegal en la frontera.

En la campaña presidencial, el entonces candidato Gabriel Boric decía que iba a implementar un sistema de coordinación muy acabado con los países vecinos. Incluso quería liderar un sistema de cuotas, en el cual cada país tuviera una cuota, por ejemplo, de venezolanos que en este momento superen los 7 millones que han salido de Venezuela. Nada de eso ocurrió en un año. Yo creo que la gran promesa de campaña, de coordinarse con los países vecinos, no se ha cumplido.

-¿El diálogo con países como Bolivia y Venezuela le parece el camino apropiado?

La autoridad boliviana no ha querido colaborar nunca. A mi juicio es porque son parte del problema, porque lamentablemente su policía, sus uniformados, muchas veces han sido los que cruzan a los migrantes. Ahí me imagino todo un negocio relacionado con aquello. Pero Bolivia nunca quiso colaborar, a diferencia de Perú, por ejemplo. La reconducción funciona bien con Perú, funciona bien con Argentina, pero Bolivia es un gran problema y yo creo que ahí el gobierno tiene que ponerse mucho más fuerte con sus pares bolivianos y exigir que colaboren, tal como lo hace nuestro país.

-¿Es suficiente con poner a los militares en la frontera o las herramientas del estado de excepción?

Los militares generan un efecto disuasivo. Pero los militares no le van a disparar a una familia que va cruzando con niños. Yo creo que hay que avanzar en otros temas.

-¿Qué alternativa plantea usted?

El gran problema de la inmigración clandestina por el norte de Chile tiene un origen en Venezuela, una dictadura.

-Pero usted ha planteado una alternativa al Estado de Expcepción igual ¿no?

Yo estoy proponiendo que podamos discutir y generar un quinto Estado de Excepción. Hoy día la Constitución tiene cuatro. Todos apuntan a realidades que efectivamente se pueden dar o se han dado en la historia, pero no hay un Estado de Excepción que pueda actuar rápidamente para poder atacar un gran problema: el crimen organizado. La idea es un estado de excepción que se pueda aplicar desde un una porción de una comuna, en la que se puedan hacer un operativo rápido, eficaz, con sorpresa y se pueda actuar.

-¿Esta alternativa la puso sobre la mesa usted cuando fue ministro del Interior?

Esto requiere una reforma a la Constitución. En ese momento el foco que yo tuve durante el año y cuatro meses que fui ministro fue implementar el Estado de Excepción en la Macrozona Sur y en la Macrozona Norte. Pero obviamente uno queda con un aprendizaje, una enseñanza y una experiencia que hoy día la quiero poner a disposición en el debate constitucional. Por supuesto, en ese momento era muy difícil poder estar en todos los frentes.

-Durante su tiempo en el ministerio del Interior, no hubo demasiados resultados respecto al combate del Tren de Aragua, por ejemplo ¿Considera valioso que ahora se esté persiguiendo estos grupos? Han habido operativos y detenciones importantes en el último año.

Lo que pasa es que si tú revisas la estadística, el año 2021 fue el mejor año en varios años. Y las investigaciones para poder desbaratar a una banda criminal de alto nivel son entre ocho meses, un año. Lo que ocurrió, por ejemplo en Cerro Chuño, la investigación policial comienza en nuestro gobierno y culmina varios meses después, porque las investigaciones son largas. Las investigaciones policiales no tienen límites de gobierno. Pasan de un gobierno a otro. Tiene que levantar información, hacer seguimiento, interceptar comunicaciones.

“ME HUBIESE ENCANTADO TENER AL DIPUTADO BORIC CON EL PENSAMIENTO DEL PRESIDENTE BORIC”

-El propio Presidente Boric ha adecuado su discurso y se ha mostrado más duro frente a estos temas ¿Le parece genuino?

A mí me parece que el Presidente se ha encontrado con una cuota de realidad en materia de seguridad, de combate a la delincuencia que ha superado su expectativa ideológica. Ellos han tenido que entender que aquí no se trata de que ser más duro solamente es de derecha, sino que finalmente lo que la gente quiere, necesita y merece es tranquilidad y paz. Y esto yo creo que ya han empezado a entenderlo. Yo creo que va a ser genuino cuando efectivamente exista consistencia entre lo que se dice y lo que se hace.

-¿Le hubiera gustado que el Frente Amplio mostrara esa disposición cuando usted estaba en Interior?

Cuando yo era ministro, e iba a defender al Parlamento, me hubiese encantado tener al diputado Jackson, al diputado Boric, a la diputada Vallejo con el pensamiento de los ministros Jackson, Vallejo y el Presidente Boric. O sea, efectivamente hubiésemos llegado a acuerdo mucho más rápido en distintos proyectos de ley.

Ahora los proyectos de ley no lo resuelven todo per sé. Hay que comprender que las organizaciones criminales chilenas están a un clic de coordinarse con organizaciones criminales internacionales. Hoy día todo cambió, todo es más global, para lo bueno y para lo malo.

-¿Qué falta para erradicar definitivamente a estos grupos de Chile?

Para quien ejerce el crimen organizado en Chile, o el que quiera venir a Chile a ejercerlo, las señales deben ser contundentes, transversales y ejemplares. Lamentablemente el timing del gobierno ha fallado. Mesa de seguridad a punto de llegar a un acuerdo: indulto. Carabinero agonizando porque lo atropella un delincuente: se llama al general Yáñez a La Moneda para tirarle las orejas. Yo creo que hay un problema de timing en materia de señales.

Yo creo que ese es un tema que el gobierno lo debe corregir, pero también todos los sectores políticos debemos corregir nuestros timing en el debate constitucional, en el debate legislativo, en la parte administrativa con respecto a la migración clandestina. Ponernos detrás de una causa como país y ojalá dejar la calculadora chica de lado en esta materia.

-Entonces, dejando de lado las diferencias políticas ¿Hay alguna medida de este último tiempo, al menos una, que usted rescate de este Gobierno?

Sacar la Ley de Infraestructura Crítica para poner militares de la frontera, me parece un acierto del Gobierno.

-Usted estuvo 16 meses en Interior ¿De qué se arrepiente o qué habría hecho distinto en ese periodo?

Siempre se pueden hacer las cosas mejor. A mí me me hubiese gustado avanzar más rápido en distintos procesos. Ahora uno puede decir, bueno, se pudo hacer más. En ese momento el Congreso no tenía la misma mirada de hoy día, pero sí me hubiese gustado avanzar, por ejemplo, en haber sacado la Ley del Estatuto de Protección de la Policía para que se sintieran más empoderadas. No se pudo. Hoy día creo que está el ambiente para hacerlo. Me hubiese gustado sacar ese proyecto.

Fuente: biobiochile.cl

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