Explota la polémica entre dos chilenos en el Dakar: El único “sobreviviente” en quads acusa “puñalada” de un compatriota

Explota la polémica entre dos chilenos en el Dakar: El único “sobreviviente” en quads acusa “puñalada” de un compatriota

Luis Barahona llegó solo en compañía de su esposa Karen a disputar su primer Dakar. El corredor criollo, quien está en la categoría de quads, tiene pocos espacios libres durante cada día. Después de las extensas jornadas de carrera, ocupa su tiempo en revisar que todo en su cuatriciclo esté en orden. Él es su propio mecánico.

Pero a pesar de venir con esas condiciones, antes del arranque de la competencia había llegado a un acuerdo. Giovanni Enrico, uno de los chilenos que participó en esta misma categoría pero que debió abandonar, sería quien cargaría con los repuestos e implementos de Barahona en su camión. Eso sucedió así hasta el día de descanso.

“Llegando de la etapa maratón me enteré que me dejaron las cosas abajo, botadas, y se habían ido porque sus pilotos (el propio Enrico e Ítalo Pedemonte) no pudieron continuar la carrera. Ellos tomaron la decisión de irse y dejarme todo abajo, mis cosas del quad, los repuestos, y me quedé como en la calle”, reveló el antofagastino a Emol, quien no oculta su dolor por lo ocurrido.

Él y Enrico eran amigos.Compitieron y entrenaron muchas veces juntos en el norte del país, donde ambos residen, y el ahora único “sobreviviente” en los quads del Dakar asegura que siempre le compartió sus enseñanzas y que nunca “lo dejó botado”.

“Estoy bastante dolido, bastante molesto. Fue un golpe muy fuerte.Giovanni era una persona que yo estimo mucho. Compartimos muchas cosas, entrenamos mucho. Lo ayudé bastante con el tema de su cuatrimoto, en reparaciones, armado. Yo nunca lo dejé botado. Lo acompañé a muchas carreras y ahora me encuentro con esta sorpresa. Fue realmente una puñalada”, agregó.

¿Por qué cree que Enrico tomó esta decisión?

“Se anduvo frustrando por haber abandonado. Se encerró en su frustración y no quiso hablar. Su padre tomó la decisión de enojarse y llevarse su camión. Y ahí me sacaron mis cosas. Entonces eso realmente me dolió mucho, porque había un trato de por medio de mucho tiempo”.

¿Ha vuelto a hablar con él?

“No. Esas cosas no se hacen. Menos en un país que no es el tuyo y menos si hay en un trato de por medio. Yo lo único que espero es no verlos más, no saber más de ellos. Para mí son personas malas”.

Ahora, gracias al trabajo y las gestiones de su mujer -según asegura Barahona- ya tienen un plan B para continuar. El padre de Ignacio Casale, Francisco, les ofreció cargar con sus cosas en el camión del piloto de UTV y dos veces campeón del Dakar en quads, para hacer las veces de asistencia. Ahora, con el abandono del “Perro”, la opción que tomará Barahona para seguir en la carrera es trasladar sus cosas con el camión de Can-Am de los chilenos, con quienes su mujer ya hizo las gestiones pertinentes.

Las sorpresas deportivas que le entregó el Dakar

Barahona trabaja de lleno en su quad. Como debutante en la carrera más extrema del mundo ha tenido que lidiar con experiencias que desconocía, aunque ha demostrado una entereza que sorprende para afrontar los desafíos que se le han presentado.

Y, pese a ser su primera vez, ha tenido grandes jornadas. No sólo sigue como el único representante chileno en los quads, sino que llegó a ubicarse en el séptimo lugar de la clasificación general en los cuatriciclos.

“La verdad no me lo esperaba”, dice con una honestidad brutal, para luego soltar una risa. Sabe que se enfrenta a pilotos experimentados, a profesionales como dice. Y si bien quiere competir y terminar el Dakar, reconoce que no espera ningún puesto en particular.

“Yo jamás me he hecho una expectativa de una carrera, porque eso no es bueno. Pienso que es una persona insegura la que quiere predecir una carrera de este tipo. Yo pienso que la carrera hay que terminarla como sea. No hay expectativas. Hay que ir por lo que salga y hay que dar lo mejor hasta morir”, reflexiona Barahona.

“Yo vine a aprender. Buenas y malas experiencias. Para la otra saber cómo lo vas a hacer para venir, cómo se maneja el tema adentro de la carrera, cómo funciona todo. Porque como primerizo uno siempre anda ‘cagado de miedo’. Te dicen una cosa y es todo distinto. Pero hay que preguntar, porque todos te ayudan. Las rutas son duras, horribles, incluso puedes estar todo el día en el cerro tratando de salir. Pero en el campamento, toda la gente te ayuda. Es buena experiencia”

¿Qué cosas lo han marcado en este Dakar?

“Nunca había andado con camiones de este tipo tan cerca, que pasan a fondo al lado tuyo. Es impresionante verlos pasar, son cosas que te van dejando marcado. La gente en todos lados te saluda, te ayuda, si quieres agua, si te pasa algo corren para sacarte y ayudarte”.

 

Fuente: emol

 

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