El panorama político tras la encuesta CEP 2018

El panorama político tras la encuesta CEP 2018

1. Test a los “tiempos mejores”

Aprobación a gestión del Mandatario se sitúa en el 37%. Percepción de la economía en el centro del debate.

La primera encuesta que realiza el Centro de Estudios Públicos bajo el segundo gobierno de Sebastián Piñera ratificó algunas de las tendencias evidenciadas en las últimas semanas en la entrega semanal de Cadem y en los sondeos mensuales de Adimark y Criteria Research.

La aprobación a la gestión del Mandatario quedó en un 37%, dos puntos menos que la desaprobación. Las cifras no distan demasiado de lo que experimentó Michelle Bachelet al finalizar el primer año de su segundo gobierno (38% vs. 43%), pero sí son más bajas al compararse con el propio Piñera en el mismo momento de su primer gobierno (44% vs 34%).

En la comparación entre 2010 y 2018, el Mandatario experimenta un retroceso en la mayoría de los atributos de gestión. Por ejemplo, ante la consulta de si “con relación a las presiones de grupos y personas, ¿cree que el gobierno ha actuado con firmeza o con debilidad?”, un 35% estima que lo hace con firmeza, 15 puntos menos que hace ocho años. La estimación de debilidad, en tanto, escala 18 puntos (de 37% a 55%).

Algo similar ocurre ante la pregunta de si el Presidente “le da confianza o no le da confianza”. En 2010 le daba confianza al 47%; hoy al 42%. En tanto, frente a la consulta de si Piñera “le resulta cercano o lejano”, un 27% lo siente cercano, 6 puntos menos que en 2010.

Las cifras fueron analizados con tranquilidad en el gobierno, donde argumentan que la comparación negativa hacia el pasado responde a una ciudadanía que ha elevado sus exigencias respecto del desempeño de sus autoridades.

El sondeo también aterriza números en un tema que ha copado la agenda las últimas semanas: la percepción de la ciudadanía sobre el rumbo de la economía, una de las principales promesas establecidas por Piñera en su campaña.

El test a los “tiempos mejores” revela que la evaluación en este ítem experimenta un avance respecto a la recta final del gobierno de Bachelet, aunque no lo suficiente para revertir la idea mayoritaria de que Chile actualmente se encuentra “estancado”.

Por ejemplo, al ser consultados por la situación económica del país, la percepción de que es “mala o muy mala” baja cinco puntos respecto a noviembre de 2017 (32% a 27%), mientras que los que creen que es “buena o muy buena” suben de 17% a 21%. Quienes piensan que no es ni buena ni mala llegan a un 52%, 2 puntos más que hace un año.

Enfrentados al escenario de los próximos doce meses, 26% de los encuestados piensa que mejorará (4 puntos menos que hace doce meses), 15% manifiesta que empeorará (5 puntos más) y 57% (los mismos que en 2017) consideran que se mantendrá igual. En La Moneda este viernes elaboraron bajadas comunicacionales donde estimaban que se trataba de un escenario comprensible, ya que “por cuatro años las promesas económicas no lograron repuntar”.

En el gobierno, además, destacaban que la percepción de que Chile está progresando tuvo un salto de 18% a 30% respecto de la medición posterior, mientras que quienes pensaban que está estancado retrocedieron de 65% a 57%%. Una mejoría que, sin embargo, deja la interrogante de hasta qué punto La Moneda ha logrado conducir las expectativas generadas en torno a la mejoría en materia económica comprometida en la campaña.

2. El cruce entre las prioridades de la gente y los temas en agenda

Uno de los puntos que celebraron en Palacio fue el hecho de que las pensiones irrumpieran como uno de los principales problemas a los que el gobierno debería dedicar mayor esfuerzo en solucionar.

El ítem marcó 48 puntos, igualando en el primer lugar de ese ranking a la delincuencia. Un resultado que, según estiman en el gobierno, puede ayudar a avanzar con éxito en la reforma a las pensiones que se ingresó recientemente al Congreso.

En sentido inverso, uno de los temas que ha marcado la agenda gubernamental son las políticas migratorias. Esta inquietud, sin embargo, no aparece entre los 17 problemas mencionados por los entrevistados.

La encuesta también dedica un capítulo a la denominada agenda valórica, que ha copado parte del debate público en los últimos meses. Respecto del aborto, un 55% piensa que debe estar permitido en casos especiales, un 27% piensa que debe estar completamente prohibido, y solo un 7% se alinea con la idea de que debe estar siempre permitido, postura defendida por el Frente Amplio y sectores de izquierda. Sobre el matrimonio igualitario, en tanto, un 40% dice estar de acuerdo o muy de acuerdo, mientras que un 38% plantea estar en desacuerdo o muy en desacuerdo. Respecto a la eutanasia, finalmente, un 22% cree que siempre debe estar permitida, un 56%la respalda para casos especiales y un 16% piensa que nunca debe ser opción.

3. Lavín en el tope y el disímil escenario de las otras cartas oficialistas

El panorama que abre la encuesta CEP para Chile Vamos es dispar. Exceptuando al Presidente Sebastián Piñera (quien no puede repostular inmediatamente a otro período en La Moneda), de ese sector solo aparecen dos alcaldes entre las diez figuras políticas mejor evaluadas, segmento que generalmente sirve para proyectar quiénes serían las cartas presidenciales: los ediles de Las Condes, Joaquín Lavín (en el primer lugar), y de Providencia, Evelyn Matthei (en el puesto número ocho), ambos militantes de la UDI.

La agenda que ellos han desplegado en sus respectivas municipalidades no ha pasado inadvertida. Matthei con sus intentos por controlar el comercio ambulante y renovar ciertos barrios de esa comuna, mientras que Lavín con una batería de iniciativas mediáticas que incluso han sido tomadas por el gobierno, como el impulso a la construcción de viviendas sociales.

Su posicionamiento en la encuesta CEP -en la que Lavín no figuró en su versión anterior- fue celebrado en la UDI y provocó que los diputados del partido le pidieran una reunión. Esto, además de la idea que ronda en el gremialismo para que el alcalde juegue un rol en las definiciones estratégicas del partido para las elecciones municipales en caso de que se proyecte como una carta presidencial.

Más atrás de Lavín y Matthei figuran los otros personajes de la centroderecha que están en mente del sector como posibles candidatos. El primero de ellos es Andrés Allamand (RN), quien aparece en el puesto 12 con un 29% de valoración y 31% de rechazo. En el sondeo del CEP de septiembre-octubre de 2017, aparecía con 22% de apoyo y 39% de evaluación negativa. Es el único que tiene una mejoría en ambos aspectos, algo distinto a lo de quienes están detrás de él. Felipe Kast (Evópoli) tiene un 27% de apoyo y un 38% de rechazo, cifras casi inalterables en comparación con la encuesta del año pasado, en la que obtuvo un 26% y 35%, respectivamente.

En el caso de José Antonio Kast (ex UDI) y Manuel José Ossandón (RN), dos de los potenciales abanderados de centroderecha con mayor exposición en los últimos meses, el primero obtiene un 25% de respaldo y un 44% de rechazo, evaluación negativa que subió seis puntos desde el sondeo de septiembre-octubre de 2017. El segundo, en tanto, logra un 24% de valoración y un 31% de rechazo, generando un efecto inverso al de José Antonio Kast. Esto, ya que Ossandón tenía hace un año -además de un 25% de apoyo- un rechazo a su figura de 41%, que redujo significativamente esta vez. b

4. Bachelet incombustible y Heraldo Muñoz en la “pole position” de la oposición

A casi nueve meses de haber entregado la banda presidencial y a tres meses de haber asumido como alta comisionada en derechos humanos de la ONU, Michelle Bachelet sigue siendo la principal figura de la oposición, según la última entrega de la encuesta CEP.

Con el más alto nivel de conocimiento y una aprobación del 42% -solo superada por Joaquín Lavín (48)-, la exmandataria parece tener un liderazgo incombustible en la centroizquierda. La exjefa de Estado logra nueve puntos más que en la medición de septiembre-octubre de 2017. Además, Bachelet redujo su desaprobación de un 34% a un 27%.

Según explicaron en el propio CEP, su menor exposición pública tras estos meses podría, en parte, explicar su alza.

En tanto, el presidente del PPD, Heraldo Muñoz, se alza como la figura con mejor aprobación en la ex Nueva Mayoría (NM) tras Bachelet. El excanciller obtiene un 37% de aprobación y un 27% de rechazo. Y aunque su conocimiento aún es menor (41%), varios en el bloque y su partido lo apuntan ya como uno de los liderazgos para poder encabezar una futura candidatura presidencial.

La cara opuesta la representa el excandidato presidencial de la ex NM Alejandro Guillier, quien bajó 7 puntos en su aprobación, alcanzando el 31% de evaluación positiva. b

5. Líderes del Frente Amplio mantienen protagonismo

Un 39% de evaluación postiva; el cuarto en la lista tras Joaquín Lavin, Michelle Bachelet y Sebastián Piñera; el mejor posicionado del Frente Amplio. Ese es el balance para Gabriel Boric que deja la última encuesta CEP.

El diputado del Movimiento Autonomista sorteó con éxito el complejo escenario que representó para él su visita en Francia, junto a la diputada Maite Orsini, al exfrentista Ricardo Palma Salamanca. El parlamentario aumentó cinco puntos respecto a la medición de fines de 2017, pese a que el sondeo capturó parte del efecto del polémico encuentro, que sedivulgó el 11 de noviembre.

Desde el Frente Amplio también valoraron que las otras figuras del bloque se mantuvieran entre los mejores evaluados. Giorgio Jackson (RD) subió de 36% a 37% de aprobación, aunque bajó del tercer al quinto puesto del ranking. Beatriz Sánchez, en tanto, subió de 33% a 36% su apoyo, aunque bajó del quinto al séptimo lugar.

Pese a ello, en el bloque lamentaron el hecho de que la encuesta no midiera a otros liderazgos, como el alcalde de Valparaíso Jorge Sharp (MA).

 

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