Principal competidora de Codelco revela estrategia para crecer en Chile

Principal competidora de Codelco revela estrategia para crecer en Chile

En una nueva etapa se encuentra Freeport McMoran, la mayor productora privada de cobre del mundo. La compañía estadounidense, eterna “rival” de Codelco, entre 2014 y 2015 debió desprenderse de activos y rebajar el ritmo productivo de algunas de las minas de cobre que opera a nivel global, pero hoy asegura estar más fortalecida y optimista respecto del liderazgo que tendrá en el futuro. Richard C. Adkerson, presidente y director ejecutivo de la firma, en su visita a Chile para asistir al Foro Mundial del Cobre CRU/Cesco, reafirmó su optimisno por partida doble: “Con respecto a las perspectivas para el precio del cobre y la posición de nuestra compañía para aprovecharlas”, asegura el ejecutivo.

Explica que si bien las condiciones económicas mundiales han mejorado, “el crecimiento del suministro de cobre sigue siendo limitado”. Incluso, indica, con los mejores precios del cobre que se puedan dar en 2017, “la industria aún no está emprendiendo nuevos proyectos de desarrollo de suministro”. Por lo tanto, plantea que “los suministros futuros de cobre pueden no satisfacer la demanda ascendente, pues cuando se emprenden dichos proyectos, pasan años antes de que la nueva producción llegue al mercado”.

Compañía fortalecida

El mejor escenario en el mercado del cobre está favoreciendo a Freeport. Las medidas que la firma debió tomar hace unos años para enfrentar el negativo ciclo del metal rojo afectaron sus operaciones en Chile.

La compañía se desprendió de Candelaria y Ojos del Salado, ubicadas en la III Región, que vendió a la canadiense Lundin Mining, en una operación valorada en USD 1.800 millones, recursos que fueron destinados a prepagar deuda. Un año después, decidió disminuir en un 50% la producción de El Abra, mina que opera en la Región de Antofagasta y donde la estatal Codelco es su socia. “Nuestra compañía está muy bien situada hoy, gracias a las recientes mejoras que hicimos al balance y a la mejoría del precio del cobre”, asevera Adkerson. Por eso, el ejecutivo es enfático es descartar una eventual venta de El Abra o de cualquier otro activo de la compañía. “No estamos planificando ninguna desinversión futura”, asegura.

La firma tiene una valorización bursátil que supera los USD 19.000 millones, 21% menor al valor que tenía en 2014.

Apuesta por Chile

Chile estará en el centro de los desarrollos futuros de Freeport McMoran, garantizan en la minera. “Nuestra compañía cuenta con reservas que aseguran un futuro de muy largo plazo en el negocio del cobre. Tendremos un flujo constante de proyectos enfocados en crecimientos en Estados Unidos y en El Abra”, indica.

A inicios de año, la compañía informó que en 2017 planeaba invertir USD 1.800 millones. Aún no hay claridad si parte de esos recursos se destinará a El Abra. La firma todavía está en conversaciones con su socia Codelco para desarrollar una ampliación de la mina, que inicialmente costaría USD 5.000 millones y cuyo objetivo era triplicar la producción que el yacimiento tuvo en 2013, cuando produjo 155,6 mil toneladas. Pero, esas estimaciones podrían cambiar, pues el año pasado El Abra sólo produjo 99.900 toneladas de cobre fino.

“Al ajustar la tasa de explotación de El Abra nos estamos dando más tiempo para planificar e implementar el proyecto antes de que se agiten nuestras reservas de óxido existentes”, explica el ejecutivo.

Y agrega. “El Abra tiene un recurso muy grande y con nuestros socios estamos haciendo una planificación avanzada, mirando la potencial consolidación e interés en el área. El Abra sería un muy grande y potencialmente atractivo proyecto”.

Uno de los puntos que genera mayor dificultad para la ampliación del yacimiento ubicado a 75,6 kilómetros al noreste de Calama, es la construcción de una gran planta concentradora que pueda procesar entre 200 a 240 mil toneladas de mineral por día, y también la construcción de una planta desalinizadora, la que inicialmente consideraba, además, la construcción de un mineraducto, necesario para transportar el mineral que se exportará.

Pero el timing no se ve tan próximo, pues, el ejecutivo indicó que están esperando iniciar el proyecto “cuando el mercado indique que existe la necesidad (…) Será el proyecto que la industria necesitará para satisfacer las necesidades de cobre del mundo”.

Rebaja productiva

Entre las preocupaciones de corto plazo del grupo minero con sede en Phoenix, Arizona, está mantener su ritmo productivo, que se verá impactado por las restricciones que está sufriendo su filial en Indonesia con Grasberg, la tercera mayor mina de cobre del mundo (ver recuadro).

Por eso, para este año la compañía tiene proyectado lograr ventas de cobre por 4,1 millones de libras, equivalentes a aproximadamente 1,9 millones de toneladas métricas de cobre. Esta estimación incluye la mayor producción que se espera para Cerro Verde, en Perú, mina que en mayo del año pasado puso en marcha su nueva fase productiva.

La cifra representa una rebaja frente a los 2,1 millones de toneladas de cobre que acumuló en 2016. No obstante esa menor producción, si se cumplen sus estimaciones la firma estaría muy por encima de la chilena Codelco, minera que estimó para este año una producción de cobre de 1,72 millón de toneladas de cobre.

La caída productiva de Freeport está influida, además, por la venta que concretó el año pasado de su participación en la mina Tenke Fungurume, en la República Democrática del Congo, y una participación del 13% en la mina Morenci, en Estados Unidos.

Actualmente, Freeport opera siete minas de cobre en Estados Unidos -Morenci (72%), Sierrita, Bagdad, Tyrone, Safford, Miami and Chino- y dos en América del Sur (Cerro Verde y El Abra). A lo que se suma la operación que tiene en Indonesia.

 

Fuente: latercera

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