Panorama prospectivo en Chile: Con el desafío de impulsar la exploración greenfield

Panorama prospectivo en Chile: Con el desafío de impulsar la exploración greenfield

Con un 6% del presupuesto mundial Chile se volvió a situar en 2016 entre los países Top Ten como destino para las inversiones en exploración minera de no ferrosos, según lo recoge el último estudio Estrategias Corporativas de Exploración elaborado por S&P Global Market Intelligence (antiguamente SNL Metals & Mining).

Sin embargo, esta cifra engloba una realidad que es mucho más diversa y compleja cuando se hace un análisis en detalle, como lo advierten especialistas consultados por MINERÍA CHILENA.

Para Diego Hernández, presidente de Sonami, Chile ha mantenido un ritmo de exploración relativamente alto, “porque con la crisis las empresas mineras dejaron de explorar, redujeron mucho sus presupuestos; pero las que mantuvieron lo hicieron sobre todo en cobre. Entonces, este metal disminuyó menos que otroscommodities la actividad de exploración. Y ahora creo que es importante vender bien la idea de que en Chile hay más oportunidades. Que logremos atraer nuevamente el interés”, sostiene.

Diego Hernández, presidente de Sonami.

Más cauto es Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining, quien si bien reconoce que Chile aún es uno de los países que recibe más inversión para exploración minera en el mundo, puntualiza que “hay señales de la necesidad de revitalizar el esfuerzo de promoción y atracción para la exploración en el país”.

Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining.

Asimismo, advierte que la mayor parte del gasto en prospección que se realiza en nuestro territorio, se concentra en yacimientos ya conocidos y es ejecutado por compañías majors. “Las compañías junior son proporcionalmente actores marginales en la exploración en Chile, lo que se traduce en que la exploracióngrassroot es muy baja y con ello los descubrimientos son pocos. La mantención de esta situación a lo largo de los años se ha convertido en un problema que hoy se expresa en que la cantidad de proyectos greenfielden Chile es menos de un 20% de la cartera de proyectos mineros del país, con lo que a la larga el parque minero envejecerá a tal punto que perderá competitividad a nivel global”, subraya el analista.

Andrés Susaeta, director ejecutivo de Minería Activa, manifiesta su sorpresa por el informe que sitúa a Chile con el 6% del gasto en la búsqueda de minerales: “Creo que debe ser fundamentalmente exploraciónbrownfield de las majors, y dos a tres descubrimientos de este tipo de empresas que han seguido sondeando”, señala. Cuestionamiento que es compartido por el geólogo Waldo Cuadra, presidente de Santiago Metals, quien coincide en que el gasto se está realizando en proyectos brownfield  y no engreenfield, advirtiendo que “estos últimos constituyen la base de la pirámide en la exploración y es en este segmento donde se requieren más esfuerzos”.

Andrés Susaeta, director ejecutivo de Minería Activa.

Andrés Susaeta y Waldo Cuadra sostienen que la exploración en Chile muestra una baja actividad y la que se realiza es principalmente a nivel de proyectos ya descubiertos, por parte de las compañías más grandes. “La exploración greenfield está prácticamente detenida en Chile”, sentencia el primero.

Waldo Cuadra, presidente de Santiago Metals.

Con respecto a la brownfield, Susaeta precisa que  las grandes mineras han seguido activas, ya que representa un segmento donde la exploración puede realizarse sin el riesgo de permisos. En el caso de lasjuniors, sostiene que sólo en contadas excepciones hay actividad, en proyectos ya descubiertos, donde también la incertidumbre es menor.

Medidas para dinamizar la exploración

En cuanto a las medidas para fomentar la exploración en el país, Diego Hernández estima que lo importante es facilitar esta actividad y el desarrollo de proyectos en Chile: “Considero que la regulación fue aumentando en forma un poco inorgánica y es el momento de darle una mirada más de conjunto y hacerla más amistosa, más fácil de cumplir. Ahí hay una tarea que el gobierno tiene que emprender”, comenta.

Juan Carlos Guajardo, en tanto, sostiene que es necesario un esfuerzo de envergadura y sostenido en diversos aspectos, como mejorar el manejo de la propiedad minera, para facilitar el acceso de nuevos actores que dinamicen la actividad; optimizar su sistema administrativo y de información, así como el de concesiones; mejorar la certeza de los permisos para la exploración en cuanto a aspectos comunitarios y ambientales; y reconocer que el país necesita promoverse más activa y atractivamente en el concierto mundial de la exploración minera.

Concuerda con algunos de estos puntos Andrés Susaeta, quien enfatiza la tramitación de permisos, “un tema Kafkiano, con una maraña legislativa que no sólo toma mucho tiempo, sino que es cada vez más cara, por el detalle que requiere”. Otro punto que cuestiona es el de las servidumbres mineras, pues sostiene que el Estado a través de Bienes Nacionales “cobra valores abusivos”. Asimismo, puntualiza que la incertidumbre para tramitar los permisos ambientales y lo temas comunitarios (Ley Indígena) han contribuido a aumentar el riesgo país de Chile, como lo refleja la última encuesta del Fraser Institute, donde Chile cayó al sitio 39, entre las jurisdicciones más atractivas para invertir en minería.

Información geológica y propiedad

Waldo Cuadra, en tanto, considera que existen varias medidas, directas e indirectas, cuya implementación en el mediano y largo plazo podrían poner nuevamente a Chile como un destino deseado para la inversión en exploración. Algunas medidas directas que propone son:

  • Liberalización de la propiedad minera: requeriría de una nueva legislación destinada a darle dinamismo a la exploración. Básicamente es que en toda propiedad minera en la cual no se hayan ejecutado trabajos (por un monto a definir) en un plazo consensuado, deba ser retornada al Estado.
  • Toda compañía que abandona o retorna una propiedad minera al Estado debería entregar, sin costo, toda la información generada. Esto requiere, a su vez, que el Estado esté en condiciones de recibir tanto la información como los productos generados (testigos de sondajes, por ejemplo).
  • Las compañías con propiedad minera deberían presentar al Estado, cada dos a tres años, un plan de negocios/desarrollo para todas sus pertenencias, incluyendo cartas Gantt y presupuestos en exploración – explotación.
  • Sernageomin debería ser custodio de toda la información geológica producida en el país. Con ella más sus propios trabajos de estudios temáticos debiera poder entregar a la comunidad información geológica básica relevante para, entre otros propósitos, agilizar y dinamizar el proceso de exploración minera.

Respecto de algunos de estos puntos, como la disponibilidad de información geológica y la propiedad minera, Diego Hernández reconoce su importancia, pero también hace notar algunas consideraciones a tener en cuenta.

Con relación al primero, coincide en que la disponibilidad de información geológica es un tema, y que si bien existe la obligación de que las empresas que hacen exploración entreguen tales antecedentes al Estado, “eso está estipulado de una forma bastante ambigua”. Asimismo, agrega que la inquietud es que cuando esa información llegue al Sernageomin, “éste va a tener el presupuesto para poder procesar esos datos y ponerlos a disposición para terceros que vengan a explorar; ésa es la gran duda”.

Más cauto aún se muestra sobre la posibilidad de modificar la propiedad minera, por cuanto lo considera un tema delicado. “En Chile cualquier cambio en la legislación es exponerse. Uno sabe lo que puede entrar al Congreso, pero no lo que va a salir. Y la legislación de propiedad minera es uno de los pilares del éxito que hemos tenido en la minería en Chile a partir de los ‘90”, concluye.

 

Fuente: mch.cl

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