Le cortaron la pierna: El horroroso ataque de una pandilla a un atleta en Sudáfrica que conmociona al mundo

Le cortaron la pierna: El horroroso ataque de una pandilla a un atleta en Sudáfrica que conmociona al mundo

Un triatleta de la selección nacional de Sudáfrica fue atacado mientras se entrenaba en su bicicleta y los agresores le causaron graves heridas en las piernas con un serrucho.

Mhlengi Gwala, de 27 años, estaba siendo operado después del ataque, que se produjo el martes en la ciudad costera de Durban, dijo Dennis Jackson, director del programa para atletas de elite de la provincia de KwaZulu-Natal.

Los agresores arrancaron a Gwala de su bicicleta cuando ascendía una cuesta empinada. “Con un serrucho de escaso filo desgarraron músculos, nervios y hueso de la pantorrilla izquierda”, dijo Jackson, quien pudo hablar con el atleta por teléfono. No alcanzaron una arteria principal y los cirujanos confían en salvar la pierna.

Empezaron a serruchar la pierna izquierda, pero huyeron, lo que permitió al atleta arrastrarse a un camino y hacer señales a un auto que pasaba, que lo llevó a un hospital.

El ataque horripilante ha provocado miedo a los atletas de Durban, que habitualmente salen a entrenarse por la madrugada cuando hay poca gente en las calles, y no había explicación de inmediato para el ataque. El atleta había ofrecido su teléfono celular, su billetera y su bicicleta a los agresores, que hablaban en un idioma que Gwala no comprendía.

“Nunca supe que tuviera enemigos”, dijo Jackson. “Es un embajador maravilloso de este deporte”.

Gwala, quien se hizo atleta luego de superar adicciones a las drogas y el alcohol, representó a Sudáfrica en competencias internacionales en Chicago en 2015 y Holanda el año pasado, dijo Jackson. El triatlón consiste en competencias de natación, ciclismo y carrera.

La meta a largo plazo de Gwala era participar en los triatlones “Ironman”.

El viceministro de deportes de Sudáfrica, Gert Oosthuizen, calificó el ataque como “totalmente inaceptable” y aseguró que la policía investigará el suceso.

El triatleta Henri Schoeman, ganador de la medalla de bronce para Sudáfrica en las Olimpiadas de Río del 2016, publicó un mensaje en Twitter deseándole una pronta recuperación a Gwala.

“¿Qué tan seguros estamos en las calles de Sudáfrica?” se preguntó.

l paso a los cuartos de final del Challenger de Santiago.

Y claro, la motivación de la segunda raqueta del país era mayor considerando que al frente tenía a un jugador que el 2006 llegó a ser el cinco del mundo.

Pero pese a la entrega y la lucha que brindó en la arcilla del Club Manquehue, el iquiqueño no pudo contra la solvencia del hispano, ni mucho menos con los dolores al tobillo derecho.

Al término del primer set, que fue para el europeo por 6-3, el criollo comenzó a evidenciar molestias físicas.

Pasaban los minutos y el pupilo de Horacio Matta no se sentía cómodo en la cancha. Es más, muchas veces se recriminó y lanzó epítetos por su dolencia: ¡”Por la mierda, por qué me pasa esto ahora”!

Claramente el ánimo del Garín no era el mejor. Y eso quedó de manifiesto luego de ganar el segundo set por 6-4. Tras una potente derecha que poco pudo hacer el español, el nacional apenas celebró el punto que lo llevó a disputar el tercer capítulo del match, mientras que las más de 500 personas que llegaron al recinto de Vitacura aplaudían su total entrega en la pista.

Se pensaba que en el tercer set vendría la mejor versión del chileno, sobre todo por su quiebre en el primer juego. Sin embargo, eso nunca ocurrió.

“Me ha molestado todo el partido el tobillo, no puedo correr bien”, le gritó un desesperado Garín a su coach, quien le respondió: “¡Vamos con todo, a cerrar el partido”! En tanto, Robredo aprovechó al máximo el bajón de su rival y sacó ventajas para acercarse a su objetivo.

A las 21:36 horas el ex top five quedó 5-1 en la cuenta y sacando por el partido. En ese momento, Garín miró hacia el cielo, cómo buscando alguna explicación por su tobillo, lo que finalmente lo llevó a la derrota.

Terminó el partido. Garín se despidió fríamente del hispano, tomó su bolso y emprendió camino a los vestuarios. Su rostro lo evidenciaba todo: Tristeza total, ojos en lágrimas y sin palabras…

Así terminaba una mala jornada para el jugador de 21 años, quien intentó dar la pelea en el Cachantún Open, pero los fuertes dolores por el esguince se lo impidieron…

 

 

Fuente: emol

 

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